Leonard Bernstein, una leyenda de la música del siglo XX

En el centenario de su nacimiento, recordamos al gran compositor, pianista y director de orquesta estadounidense, una figura carismática y en auge.

Leonard Bernstein

Leonard Bernstein nació el 25 de agosto de 1918 en Lawrence, Massachusetts (EE UU), en el seno de una familia judía oriunda de Ucrania. Fue bautizado como Louis por insistencia de su abuela, pero sus padres siempre lo llamaron Leonard y él mismo adoptó oficialmente este nombre a los 16 años. Su padre, Sam Bernstein, era un hombre de negocios que en un principio se opuso al interés de su hijo por la música. Este, siendo muy joven, escuchó un concierto de piano y quedó tan fascinado que empezó a estudiar el instrumento, pasando primero por la Escuela Garrison y más tarde por la Boston Latin School de Nueva York. Su padre rechazó pagarle las lecciones de piano, por lo que Bernstein se las tuvo que sufragar él mismo dedicándose a su vez a dar clase a estudiantes más jóvenes.

Tras graduarse en Harvard y completar sus estudios de piano, composición y dirección de orquesta con figuras como Fritz Reiner o Isabella Vengerova, su carrera despegó al convertirse en director titular de la Orquesta Filarmónica de Nueva York en 1944, puesto en el que permanecería muchos años, y se internacionalizó después de la Segunda Guerra Mundial: fue el primer director de orquesta nacido en Estados Unidos que obtuvo fama global. Una fama que hoy renace; tras haber sido menospreciado por parte de la crítica en favor de Von Karajan, hoy se le considera superior al egocéntrico director alemán. Bernstein no solo estuvo al frente de la Filarmónica neoyorquina, sino que condujo otras muchas orquestas en todo el mundo y, a juicio de algunos, mejoró en su madurez.

Aparte de en su faceta de director, Bernstein destacó como compositor abordando estilos diversos como el dodecafonismo, la atonalidad o el jazz. Compuso muchas piezas, entre ellas tres sinfonías, dos óperas, una misa, operetas, música de cámara, una banda sonora (La ley del silencio, dirigida por Elia Kazan en 1954) y cinco musicales. El más famoso de todos ellos fue, sin duda, West Side Story (1957), una versión moderna de Romeo y Julieta ambientada en el Nueva York contemporáneo, con libreto de Stephen Sondheim, cuya adaptación cinematográfica (1961, Robert Wise y Jerome Robbins) se llevó 10 Oscar de Hollywood, convirtió a Natalie Wood en una superestrella y ha quedado como uno de los grandes clásicos de la historia del cine.

En el plano personal, Bernstein, que era bisexual, tuvo una existencia dominada por pasiones contradictorias. Tras un largo y turbulento noviazgo en el que se comprometió y rompió el compromiso varias veces, se casó finalmente con la costarricense Felicia Cohn Montealegre en 1951. Tuvieron tres hijos: Jamie, Alexander y Nina. Leonard acabó por reconocer su bisexualidad y en 1976 abandonó a Felicia para vivir con su compañero y amante durante muchos años, Tom Cothran. Sin embargo, enterado de que a su mujer le habían diagnosticado un cáncer de pulmón, se reconcilió con ella y regresó a su lado hasta su fallecimiento en 1978. La sobreviviría más de una década: Leonard Bernstein murió el 14 de octubre de 1990 a consecuencia de una neumonía.

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