La Revolución de los claveles

42 años de dictadura después, el ejército luso se rebeló en contra de la dictadura salazarista en lo que se conoció como la "Revolución de los Claveles".

En una encuesta realizada en el año 2000 en las escuelas lusas de Sintra, muchos alumnos afirmaron que el 25 de abril era “el puente lisboeta que cruza el Tajo”. Apenas habían pasado cuatro décadas desde la mítica fecha en que se produjo la Revolución de los Claveles, acontecimiento que da nombre al mencionado puente, pero ya parecía ser cosa del pasado. El cambio generacional y la fluidez con que la democracia se instaló en el país parecen empañar la rotundidad de aquel levantamiento.

En 1926, Portugal vivió el comienzo de una dictadura de corte conservador en la que pronto destacaría un personaje: Antonio de Oliveira Salazar. Poco amigo del sistema democrático, fue nombrado ministro de Hacienda durante los primeros años de la dictadura militar y acabó dirigiéndola a partir de 1932. Al año siguiente de su llegada al poder, modificaría el régimen para dar lugar a una dictadura personal en torno a su figura llamada ‘Estado Novo’. Salazar dirigió el país con mano de hierro hasta 1968, cuando sufrió un derrame cerebral y fue sustituido por Marcelo Caetano que se mantendría en el poder tras la muerte de Salazar en 1970.

El Estado Novo se convirtió en la dictadura más antigua de toda Europa. De corte fascista, influida por la Italia de Mussolini, y muy próxima a la España del dictador Francisco Franco, sobrevivió adaptando sus políticas exteriores a lo que más conviniese en cada momento y cerrando el país para mantenerlo ajeno a los cambios que estaba viviendo el mundo. Aunque la dramática falta de libertades y la represión política contra cualquier fuerza opositora tensaron la situación, fue el empeño de Salazar por librar guerras colonialistas lo que de realmente marcaría el comienzo del fin de la dictadura. Asfixiado económicamente, sin ayudas externas y con una sociedad y un ejército cada vez más descontentos, el estallido se produjo en la madrugada del 25 de abril de 1974.

Señal musical

A las 00:30 del día señalado, Radio Renascença comenzó a emitir la canción Grândola vila morena. Este título había sido prohibido por el régimen y se convirtió en un símbolo de resistencia y una llamada a la acción para los militares del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA). Esta señal, ideada por el capitán de infantería Otelo Saraiva de Carvalho, sacó al ejército de sus cuarteles para que tomaran las calles y principales edificios institucionales a lo largo y ancho de todo el país. Los aeropuertos internacionales de Lisboa y Oporto se cerraron y la marina de guerra se hizo con el control de los grandes puertos portugueses. La dictadura se vio superada por las circunstancias y Marcelo Caetano renunció.

El régimen había caído en unas seis horas y, lo más destacable de todo, sin haber disparado una sola bala ni derramamiento de sangre. Miles de lisboetas salieron a la calle para apoyar a las tropas y festejar con ellas, mientras las floristas del barrio de la Baixa regalaban sus claveles, que los soldados ponían en el cañón de sus armas.

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