La primera niña probeta

El 25 de julio de 1978 nació Louise Brown, la primera persona concebida a través de la fecundación in vitro.

Louise Brown

En la localidad inglesa de Oldham –cercana a Mánchester– el nacimiento de la primera bebé probeta del mundo fue noticia, aunque ahora la fecundación artificial ya es una realidad habitual –cada año nacen un millón de niños por medio de este procedimiento en todo el mundo–, no lo era hace 39 años.

Después de nueve años intentando concebir un hijo, el matrimonio Brown no había dudado en formar parte en un experimento formulado por los especialistas en fertilidad Patrick Steptoe y Robert Edwards.

Pero el método empleado por los fisiólogos generó un amplio debate en los círculos médicos y religiosos y muchos se opusieron activamente a este tipo de intervención del hombre en los “procesos naturales”.

Así, el nacimiento de la pequeña Louise no fue bien recibido por todos. Diversos sectores de la sociedad, tanto religiosos como científicos, expresaron su rechazo a un método que consideraron no ético y hasta peligroso. Incluso varios meses después del feliz acontecimiento, los Brown seguían recibiendo correspondencia negativa de personas particulares de todas partes del globo.

Pasados los primeros meses desde su nacimiento, el desarrollo físico y cognitivo de la “bebé probeta”, –como le llamaba la prensa–, demostró ser saludable. Sus padres intentaron que llevara una vida como cualquier otra niña, aunque su infancia siempre estuvo bajo el foco del público y tuvo que pasar por múltiples revisiones médicas para comprobar que la fertilización in vitro era segura, tanto como podía serlo la natural.

En 2015, con 37 años, Louise publicó su autobiografía, donde confesó que hasta los 10 años se sintió diferente debido a su origen, algo que fue olvidando conforme surgieron más y más niños concebidos de la misma manera. De hecho, cuando su hermana Natalie nació cuatro años después, ella ya era la cuadragésimo “bebé probeta” del mundo.

Actualmente Louise está casada, tiene dos hijos (concebidos de la manera tradicional) y lleva una vida corriente en Bristol (Reino Unido); aunque siempre será recordada como la niña que trajo esperanza a cientos de mujeres en el mundo con problemas de infertilidad.

Bourn Hall Clinic, la clínica responsable de la concepción de Brown –supervisada por los doctores Patrick Steptoe y Robert Edwards–, sigue en funcionamiento hasta el día de hoy y ha abierto varias filiales, no sólo en Inglaterra, sino también en otros países del mundo.

De hecho, en 2010, el fisiólogo pionero en la investigación médica reproductiva Robert Edwards (1925-2013) fue galardonado con el Premio Nobel en Fisiología y Medicina por sus logros en el campo de la fecundación in vitro que supuso un hito en la Historia de la Medicina y contribuyó a solucionar los problemas de fertilidad que afectan al 10% de las parejas.

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Uso equivocado

El término “bebé probeta” se emplea de forma habitual para referirse a la fecundación in vitro, pero no se ajusta al método médico, ya que el proceso de inseminación artificial se lleva a cabo no en un tubo de ensayo, como muchos piensan, sino en una placa de Petri –recipiente redondo de uso común en los laboratorios–.

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