La curiosa historia de la destrucción de Sibaris y los Sibaritas

Seguro que alguna vez has escuchado o te han llamado “sibarita” como sinónimo de persona con buen gusto. ¿Pero sabías de dónde viene el término y la curiosa historia que hay detrás de la destrucción del pueblo al que hace referencia?

Los sibaritas fueron los habitantes de la antigua colonia griega de Sibaris, situada en la conocida como Magna Grecia (el actual sur de Italia y la isla de Sicilia). Los cuales fueron destruidos por su extremo refinamiento y gusto por lo lujoso. Pero ¿cómo se llegó a este punto?

Pues bien, dejando de lado la mitología, que lo sitúa mucho antes, el nacimiento arqueológicamente documentado de esta ciudad se ha fechado entre los años 720-710 a.C, cuando los aqueos, uno de los diversos pueblos que formaban la antigua Grecia fundó esta colonia frente al golfo de Tarento, en el sur de la actual Italia.

Fotografía de las ruinas asociadas a la vieja colonia de Sibaris, localizadas en el sur de Italia. Fuente: Wikimedia Commons.
Fotografía de las ruinas asociadas a la vieja colonia de Sibaris, localizadas en el sur de Italia. Fuente: Wikimedia Commons.

Esta urbe, según las crónicas clásicas llegó a tener unos 300.000 habitantes (aunque la cifra parece bastante inflada) y gracias a su próspera actividad comercial con los etruscos y otras polis como Mileto, se hizo tan tan rica, que llegó a ser considerada como legendaria. De ahí que a sus habitantes, los sibaritas, se les comenzase a conocer en el mundo griego por su gran afición al lujo y sobre todo, por algunas de sus “cualidades”, si se les puede llamar así. Como aprender a bailar a sus caballos al ritmo de la música, su “aversión” al trabajo físico, que dejaban en manos de esclavos, o su excesiva búsqueda de la comodidad a la hora de vivir. Comodidad que hizo que, por ejemplo, llegasen a prohibir que se establecieran dentro de la ciudad herreros, carpinteros, escultores e incluso, algunos animales escandalosos, como el gallo por el excesivo ruido que generaban.

Al poco tiempo de la fundación de Síbaris, otro grupo de colonos aqueos, fundó a unas decenas de kilómetros al sur, la colonia de Crotona. Y esto es importante, porque esta se convertiría en poco tiempo en la gran rival política y económica de Sibaris por el control del mar jónico gracias también a su intensa actividad comercial con otras polis griegas.

En este sentido, un tal Diodoro, al que el historiador clásico Heródoto calificó como un “tirano”, se hizo con el poder en Síbaris y confiscó todas sus propiedades a los 500 ciudadanos más ricos de la ciudad. Esto hizo que los afectados buscasen refugio en la vecina Crotona, desde donde alentaron una conspiración como venganza que desencadenó una guerra entre las dos ciudades. Una guerra que estalló en el 510 a.C. y que acabó con la propia Sibaris derrotada… y lo que es peor, destruida. Sin embargo, la forma en la que lo fue, como sucedió con su fundación, también está recubierta de una capa de leyenda. Ya que a día de hoy no se ha podido comprobar que su derrota llegase de la increíble forma que algunas crónicas clásicas la describieron.

Como ya se ha mencionado anteriormente, a los sibaritas les gustaba enseñar a “bailar” a sus caballos al son de la música. Pues bien, el líder del ejército de Crotona, un tal Milón, asesorado adecuadamente por los expropiados que se habían refugiado en su ciudad, en el momento de comenzar la batalla ordenó a un nutrido grupo de sus soldados tocar bonitas melodías usando trompetas. De esta forma, el grueso del ejército sibarita, que estaba formado unidades de caballería, fue literalmente “desactivado”, pues todos sus caballos, al oír la música, comenzaron a bailar efusivamente tirando de sus monturas a los jinetes, dejándolos desamparados en el campo de batalla, ya que la mayoría no dominaba la lucha cuerpo a cuerpo.

De esta manera, la batalla, si se puede llamar así, fue un paseo para las fuerzas de Crotona, que aniquilaron a las fuerzas rivales fácilmente. Decidiendo además reducir la ciudad de sus vecinos a escombros. Desviando incluso, según el relato de Estrabón, el cauce del próximo río Cratis para inundarla y evitar así la tentación de su posible reconstrucción.

Moneda acuñada en la colonia griega entre los años 550 y 510 a.C. Fuente: Wikimedia Commons.
Moneda acuñada en la colonia griega entre los años 550 y 510 a.C. Fuente: Wikimedia Commons.

Tras estos acontecimientos, algunos de los supervivientes intentaron refundar la ciudad en varias ocasiones, aunque la mayoría de las veces fueron derrotados nuevamente por Crotona. Sea como fuere, hacia 444 a. C., con el apoyo de Pericles, famoso gobernador de Atenas, algunos descendientes de los sibaritas originales lograron fundar la ciudad de Turios muy cerca de la Sibaris original.

Desafortunadamente para ellos, siglos después, concretamente en el 204 a.C, el famoso líder cartaginés Aníbal la saqueó y destruyó por apoyar a Roma durante las guerras púnicas. No obstante, fue refundada una década después con el nombre de Copias, aunque pronto retomó su nombre anterior existiendo hasta la Edad Media, momento en que languideció y fue abandonada definitivamente.

Referencias:

García Quintela, M.V. (2010). La destrucción de Sibaris y la política pitagórica. Athenaeum. Universidad de Pavía. pp. 366-388
Heródoto (Reedición 2016). Historia. Antología. Libros V y VI. Alianza Editorial.
 

 

Pedro Pérez

Pedro Pérez (El cubil de Peter)

Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo, habiendo cursado, también en la misma Universidad como posgrado el Máster del profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación profesional. Actualmente ejerce como profesor de Geografía e Historia en las etapas de Secundaria y Bachillerato, en el que desarrolla diferentes metodologías de aprendizaje como el flipped classroom o los breakout educativos (escape rooms). Es el creador del canal de Youtube "El Cubil de Peter", en el que divulga gran diversidad de contenidos relacionados con la historia y la arqueología, incluyendo los que tienen relación con las materias que imparte como docente. Es autor del libro de divulgación juvenil "Un dia en el Imperio Romano" bajo el sello de la editorial Alfaguara, y trabajado como coordinador de la sección de Historia del programa de RNE "Una noche en el Laberinto". Además, ha participado como colaborador en programas de televisión como "El Condensador de Fluzo" de la2 de TVE.

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