Vídeo de la semana

La atleta que inspiró a Forest Gump

Su nombre es Wilma Rudolph y fue la primera en ganar tres medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos

Wilma Rudolph
Commons

Wilma Glodean Rudolph nació en junio de 1940. Fue una de las más importantes velocistas de la historia olímpica. De hecho fue nombrada la mujer más rápida del mundo en la década de 1960 y se convirtió en la primera mujer estadounidense en ganar tres medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos. Empezó muy joven y también se retiró muy pronto. Cuando apenas tenía 16 años, Rudolph se clasificó para los 200 metros en los Juegos Olímpicos de Melbourne y, aunque no llegó a la final, sí ganó una medalla de bronce en los relevos 4 × 100, igualando el tiempo récord mundial de 44,9 segundos. En los siguientes juegos, en Roma 1960 Rudolph compitió en tres eventos: 100 y 200 metros y el relevo 4 × 100 metros. En todos ellos ganó el oro. Cuando regresó a Estados Unidos, después de completar una gira europea, fue recibida como una heroína. Pero para llegar allí tuvo que atravesar un camino muy tortuoso.

Rudolph, la vigésima de 22 hermanos, nació prematuramente y sufrió varias enfermedades cuando era pequeña: neumonía, escarlatina y la más grave y la que determinaría futuro, parálisis infantil provocada por la poliomielitis. Si bien se recuperó de todas ellas, la última le hizo perder fuerza y movilidad en la pierna izquierda. Por ello, debió usar durante gran parte de su infancia, hasta los 12 años, un aparato ortopédico similar que usaba Forest Gump en la película. A eso hay que sumarle que la atención médica donde vivía no era la más adecuada para su rehabilitación y una vez por semana, durante 2 años, tuvo que ir en autobús a 80 kilómetros de su hogar para recibir tratamiento en el Meharry Medical College. Cuando estos terminaron, se pasó a la rehabilitación en casa cuatro veces al día su madre y sus hermanos se turbanan para aplicarles masajes y curas. Tenía 13 años cuando dejó de depender de los aparatos para caminar correctamente. Pero…¿correr?


Rudolh empezó las clases a los 7 años de edad y muy pronto destacó en deportes. Tanto que Ed Temple, el entrenador de atletismo de la Universidad Estatal de Tennessee la convocó para su equipo y la invitó al al campamento de atletismo de la universidad. Al terminar Temple la inscribió en la Asociación Atlética Amateur y en la competición de ese año, gano los 9 eventos en los que participó. Tenía 14 años y dos años más tarde se clasificó para los JJOO de Melbourne.  Cuando regresó de aquella competición y mostró su medalla a los compañeros de clase, les prometió que la próxima sería de oro. Y no solo cumplió, sino que ganó tres. Y en los 100 y 200 metros lo hizo con récord mundial. Dos años más tarde se retiró para siempre de la competición, pensaba que sería muy difícil igual lo conseguido en Roma y quería despedirse en la cima. 

Terminó su carrera como profesora y se convirtió en un referente de los derechos civiles de loas afroamericanos, combatiendo la segregación propia de aquellos años. Rudolph murió de cáncer de cerebro y garganta en 1994.

Continúa leyendo