Jesse James, de soldado sudista a ladrón de bancos

El famoso forajido del Oeste americano, líder de la banda James-Younger, sería mitificado como un moderno Robin Hood, pero la realidad fue bien distinta.

Jesse James

Nacido en la región conocida como Little Dixie, al oeste de Missouri, en 1847, a Jesse Woodson James –más tarde conocido como líder de la banda James-Younger de forajidos, pistolero, ladrón de bancos y trenes... y también asesino– el estallido de la Guerra Civil o de Secesión (1861-1865) le pilló con apenas 14 años. Su padre había muerto en 1850 y su madre, Zerelda, volvería a casarse otras dos veces, la última con el doctor Reuben Samuel. Y Samuel poseía siete esclavos y bastantes acres de tierra dedicadas al cultivo de tabaco, lo que convirtió a los hasta entonces desclasados James –Jesse tenía un hermano mayor, Alexander Franklin, llamado Frank, y una hermana pequeña, Susan Lavenia– en súbitos terratenientes esclavistas. De modo que, lógicamente, se alinearon con el bando confederado.

De hecho, tanto él como su hermano Frank se alistaron enseguida en las milicias sudistas que, utilizando tácticas de guerrilla, asolaron Missouri desde los primeros momentos del conflicto fratricida. No se sabe mucho de las acciones concretas en las que tomó parte Jesse, aunque es de suponer que serían las mismas o parecidas que aquellas en las que destacó su hermano mayor. Y éste, según los historiadores que lo han investigado, estuvo involucrado en numerosas atrocidades cometidas contra soldados y civiles unionistas, entre ellas las de la batalla de Wilson's Creek y la conocida como masacre de Centralia. Los guerrilleros confederados de Missouri, en cualquier caso, fueron famosos por su brutalidad: ejecuciones sumarias de prisioneros, cabelleras arrancadas, torturas, etc.

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Acabada la contienda, los James –cuya familia fue desterrada– no se resignaron a la derrota del Sur ni a la perspectiva de reintegrarse en una sociedad que ya no era la suya, orgullosamente racista y tradicional, y comenzaron su carrera criminal. En 1866 formaron su propia banda, el célebre gang James-Younger, así llamado por dirigirlo Jesse y Frank e integrarlo –entre otros muchos marginados que por él pasaron– los hermanos Cole, Jim, John y Bob Younger. Desde ese año hasta 1876, la banda protagonizó numerosos robos de bancos y asaltos a diligencias y trenes, entre otros delitos, en el transcurso de los cuales a ninguno de sus miembros le tembló la mano a la hora de disparar, herir y matar a sus rivales o a los policías de la Agencia Pinkerton, que los persiguieron con saña y constancia.

No obstante, Jesse –el más famoso de todos ellos, tal vez por ser un joven apuesto y audaz– adquirió enseguida un aura legendaria de moderno Robin Hood, de "buen bandido" que robaba a los ricos para ayudar a los pobres. No hay ninguna evidencia histórica que apoye esta versión popular de sus fechorías, pero así quedó en el imaginario colectivo del Oeste, tan dado a las mitificaciones. Y, por si faltaba algún ingrediente, su muerte puso la guinda a este retrato: el 3 de abril de 1882, Jesse James fue asesinado de un disparo por Robert Ford, un miembro de su propia banda por entonces, al que los agentes de la ley habían prometido una recompensa. A partir de ahí, su leyenda creció y se convirtió en un icono wéstern.

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