Jackson Pollock, un genio innovador

En 1956 la revista "Time" apodó al artista estadounidense Jackson Pollock "Jack el salpicador", debido a su estilo al pintar.

Jackson Pollock y su esposa Lee Krasner

Pollock derramaba pintura desde el pincel, ayudado por la fuerza de gravedad o directamente desde los tarros de tamaño industrial. El anticuado caballete quedó en el pasado al adoptar esta técnica llamada dripping.

Inspirado en los rituales de los nativos estadounidenses y los sonidos del jazz, con sus movimientos casi coreográficos alrededor de los lienzos horizontales deseaba registrar sobre la tela sus gestos físicos y cambios de ánimo, siempre sembrando el caos. “En el suelo me siento más a gusto”, decía. “Me siento más cerca y formando parte de la pintura, ya que así puedo caminar alrededor de ella, trabajar por los cuatro lados y, literalmente, estar dentro de ella”.

En una de las críticas que hacen de su primera exposición, en 1943, se apuntaba que el talento de Pollock era volcánico: “Tiene fuego. Es imprevisible. Es indisciplinado. (…). Es generoso, explosivo, desaliñado”.

Las pinturas más famosas de Pollock fueron hechas durante el "periodo de goteo" entre 1947 y 1950. Escaló rápidamente a la fama después de un artículo de cuatro páginas de 1949 en la revista Life que hizo la pregunta "¿Acaso es él el pintor con vida más grande de los Estados Unidos?". En el pico de su fama, Pollock abandonó abruptamente su estilo de goteo.

Inscribió su nombre dentro del expresionismo abstracto y sus innovaciones ayudaron a dar a conocer a nivel internacional este primer movimiento de vanguardia estadounidense de posguerra.

La pintura de goteo de Jackson Pollock fue el principio pero, después de la Segunda Guerra Mundial, fueron muchos los artistas que quisieron empezar de nuevo y agredir la pintura, que se percibía como una convención artística agotada. Kazuo Shiraga pintaba con los pies, Andy Warhol orinaba sobre la tela y Niki de Saint Phalle disparó con un rifle contra los tableros que ella misma había preparado con globos de pintura envueltos en capas de yeso.

La neoyorquina Peggy Guggenheim fue la primera en confiar en él y se convirtió en su mecenas. Pollock trabajaba como un humilde carpintero armando bastidores en el subsuelo del museo de Salomón Guggenheim, cuando envió una obra a un concurso organizado por Peggy que fue elogiada por Mondrian.

Para que dejase el alcoholismo y pudiera pintar sólo obras para ella, la millonaria le pagó un salario mensual. La coleccionista lo estimuló en la búsqueda de nuevos medios expresivos y lo lanzó a la Bienal de Venecia, en 1950. 

En su esfuerzo por evadir la búsqueda de elementos figurativos por parte del espectador, Pollock abandonó los títulos y comenzó a enumerar sus obras. Lo que él dijo al respecto fue: "...miren pasivamente y traten de recibir lo que la pintura les ofrece y no traigan temas ni ideas preconcebidas de lo que deberían estar buscando".

Después de 1951, el trabajo de Pollock era de colores más oscuros, como su colección pintada con negro sobre lienzos crudos.

Afectado por su adición al alcohol, murió el 11 de agosto de 1956 en un accidente de tráfico debido a su estado de embriaguez.

Etiquetas: Arte, Estados Unidos, pintores

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