Isabel Zendal, la enfermera española que logró frenar a la viruela en el siglo XIX

La Rectora del Orfanato de la Caridad de La Coruña participó en la primera misión humanitaria de la historia al transportar la vacuna de la viruela en los brazos de 21 huérfanos.

Isabel Zendal vacuna Viruela
La epidemia de la viruela mató a millones de personas y marcó a muchas otras de por vida. Imagen: Wikimedia Commons.

La viruela, apodada "el ángel de la muerte", fue una de las enfermedades más letales a la que tuvo que hacer frente la historia de la humanidad, una dolencia tan mortífera que en algunas culturas antiguas retrasaban el momento de poner nombre a los niños hasta que no la contrajeran.

A comienzos del siglo XIX, la enfermera española Isabel Zendal trabajó junto al doctor Francisco Xavier Balmis para llevar la vacuna de la viruela a todos los rincones del Imperio español, misión que ayudó a erradicar una epidemia que aún hoy se recuerda con dolor.

 

La vacuna contra la viruela

La viruela ya era una enfermedad que se había convertido en una terrible epidemia cuando el llamado “padre de la inmunología”, Edward Jenner, empezó a probar la vacuna. Jenner se había dado cuenta de que las campesinas que cuidaban las vacas eran inmunes ante la enfermedad, lo que le hizo descubrir que el virus de la viruela bovina –que era menos agresivo que el humano- inmunizaba contra la viruela común.

El doctor inglés había encontrado, por tanto, una manera de hacerla más leve y probó sus investigaciones en un niño sano de ocho años llamado James Phipps, hijo de su jardinero. La idea de inocular en el brazo del pequeño el pus de una lechera infectada fue vista por muchos de sus vecinos como una verdadera locura, pero la prueba dio un resultado favorable que le permitió empezar a utilizar el sistema en otras personas.

Isabel Zendal vacuna Viruela
El doctor inglés Edward Jenner descubrió la vacuna de la viruela. Imagen: Wikimedia Commons.

 

Pronto, este método llegó al doctor español Balmis, que tuvo la idea de crear una cadena humana que llevara la vacuna hasta las colonias del imperio de ultramar: Hispanoamérica y Filipinas.

 

La Expedición Balmis

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, también conocida como Expedición Balmis, en referencia al médico español, duró desde 1803 hasta 1806 y en ella viajarían 37 tripulantes. ¿Los más especiales? 21 huérfanos españoles.

El rey Carlos IV, que había sufrido la pérdida de una hija a causa de la viruela, apoyó con fondos públicos al médico de la corte, el doctor Balmis, y este, el 14 de octubre de 1803 contrató a la única mujer que viajaría en la expedición: la enfermera Isabel Zendal

La gallega, a la que se le ofreció el mismo sueldo que iban a tener los varones de la expedición, sería la última en incorporarse al navío y se convertiría en una pieza fundamental para el buen desarrollo del proyecto.

Isabel Zendal vacuna Viruela
La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fue una misión que duró desde 1803 a 1806. Imagen: Wikimedia Commons.

 

21 huérfanos con la salvación en sus brazos

Isabel Zendal fue contratada en calidad de enfermera y debía encargarse principalmente de la custodia de los 21 huérfanos (de entre 3 y 10 años) que viajaban en la expedición, al igual que de los 26 niños que se desplazaron a Filipinas para llevar la vacuna de la viruela.

Pero, ¿por qué tantos niños? Para que el sistema funcionase, se debía inocular, por turnos, el virus de la viruela bovina en pequeños que no hubieran sufrido la terrible enfermedad antes. Cada nueve o diez días, se pasaba la enfermedad de un brazo con pus al brazo de otro niño sano, para así mantener una cadena que permitiese a la vacuna llegar a destino.

A pesar de que la Iglesia Católica no veía del todo claro el hecho de hacerse daño de forma voluntaria para conseguir una solución futura, la expedición continuó adelante.

 

La corbeta María Pita zarpó el 30 de noviembre de 1803 desde el puerto de La Coruña.

 

Isabel Zendal tuvo un papel crucial especialmente en el cuidado de los 21 niños españoles, el elemento clave de la expedición. “Con el excesivo trabajo y rigor de los diferentes climas que hemos recorrido, perdió enteramente su salud, infatigable noche y día”, decía de ella Francisco Xavier Balmis.

No hay duda de que se trató de uno de los viajes más extraños realizados hasta la fecha, pero logró cumplir su objetivo: inmunizaron a medio millón de personas, levantaron centros para que siguieran las vacunaciones y lograron que los niños pudieran, por fin, pensar en un futuro.

 

Isabel Zendal, primera enfermera en misión internacional

A pesar de la gran labor en la historia de Isabel Zendal, la enfermera sigue siendo una de las grandes desconocidas de esta travesía.

En la obra A flor de piel (2015), el escritor Javier Moro noveló la historia de la enfermera, donde se describe a Zendal como una mujer que “no era de la sociedad ni del pueblo, ni rica ni pobre, ni culta ni ignorante. Era gallega, española y mexicana a la vez. Era cuidadora de niños, especialista en vacunar, enfermera”.

La Organización Mundial de la Salud la consideró la primera enfermera de la historia en misión internacional.

Emma Fernández

Emma Fernández

Periodista especializada en ciencia y tecnología y graduada en Lenguas Modernas y sus Literaturas (Italiano).

Continúa leyendo