Españoles en el Día D: Manuel Otero y Alberto Winterhalder

Uno combatió en el ejército nazi y otro con los americanos.

 

El 6 de junio de 1944, más de 4 500 barcazas transportaron 130 000 soldados a través del Canal de la Mancha con el firme objetivo de liberar a la Europa ocupada por los nazis. La Operación Overlord, más conocida como el Desembarco de Normandía o, simplemente, el Día D, fue la mayor operación de la historia militar en los ámbitos terrestre, naval y aéreo. Hoy sabemos que fue un momento crucial para el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Una batalla mitificada por el cine, que se entiende como el principio del fin de los planes de Hitler. En varios puntos de Europa se atestigua la presencia de españoles en la Segunda Guerra Mundial. En Normandía conocemos los casos de dos españoles que lucharon cada uno en un bando y que corrieron suertes muy distintas: uno regresó a casa para contarlo, el otro murió en la playa de Omaha.

De España a Normandía

Alberto Winterhalder García nació en Lleida, de padre alemán y madre española. De él se cuenta que fue reclutado por el ejército nazi sin más escapatoria que, como muchos jóvenes durante la Segunda Guerra Mundial, una huida hacia adelante que les permitiera vivir un día más. Tanto en el bando nazi como entre las filas de los aliados, miles y miles de muchachos sufrieron un terror e incertidumbre comunes a todo aquel que empuña un arma por la fuerza y lo sueltan en el campo de batalla.

La guerra tuvo un inicio piadoso con Alberto Winterhalder. Fue instruido militarmente en Zeven, un municipio alemán al noreste de Bremen y en abril de 1942 fue destinado a la isla de Ré, en la costa atlántica de Francia, frente a La Rochelle. Todo un paraíso en el que pasó unos meses plácidos, lejos de combates y bombardeos. Estuvo cerca de conseguir un permiso para visitar a su familia en España, pero en agosto recibió órdenes de moverse a pie hasta Rennes, unos 250 kilómetros de pateo hacia el norte. Él mismo escribió que:

“Cada día que pasaba era un día más de vida, y eso era lo único que importaba”.

Su discurso cambió drásticamente cuando, en las inmediaciones de Caen, entró en contacto con las filas del ejército aliado. En Normandía, los nazis se vieron desbordados por cientos de miles de soldados que no dejaban de desembarcar en la orilla y atravesar la playa corriendo hasta los puestos defensivos de los alemanes. Entre los soldados americanos que llegaron a aquellas arenas, también corría otro español.

El sueño americano terminó siendo una pesadilla

Manuel Otero Martínez nació a finales de abril de 1916 en Serra de Outes, en la provincia gallega de A Coruña. Trabajó como carpintero, posteriormente como mecánico y a sus 20 años estalló la guerra civil. Como muchos otros españoles, Manuel Otero no tuvo más remedio que formar parte de un bando y el suyo fue el republicano. Participó en la batalla de Brunete, de la que parece que salió herido. Acabó siendo apresado por los sublevados, que lo encarcelaron en Barcelona hasta el final de la guerra, cuando Manuel pudo volver a casa.

Pero su hogar no era el mismo y la experiencia de la guerra no dejó que se asentara de nuevo como si nada hubiera ocurrido. En estas circunstancias Manuel Otero decidió marcharse a Estados Unidos en busca del sueño americano. Recaló en Nueva York y allí volvió a trabajar como mecánico para buscarse el sustento. Pero sabía que sus opciones de prosperar se incrementarían si se hacía con la nacionalidad estadounidense. La Segunda Guerra Mundial había comenzado y Estados Unidos preparó un programa para que los voluntarios alistados en el ejército pudieran recibir la nacionalidad al cabo de seis meses de servicios. Como Alberto Winterhalder, Manuel Otero pensó que se encontraba muy lejos del campo de batalla y los bombardeos en aquellas seguras tierras norteamericanas. A los pocos meses, el ataque a Pearl Harbour se unió a otros motivos por los que Estados Unidos pasó a la acción en la guerra.

Manuel fue destinado a Inglaterra para su adiestramiento y preparación de la Operación Overlord. Formó parte de la Big Red One, una División del 16º Regimiento de la 1ª División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos de América. El 6 de junio de 1944, Manuel Otero bajó de una barcaza a la playa de Omaha a las 7:40 de la mañana. Comenzó a correr en cuanto se deshizo del plástico que envolvía su fusil para evitar que se mojara. Su objetivo era tomar uno de los búnkeres que defendían la playa.

El final de dos soldados

Alberto Winterhalder describió el infierno que vivió:

“En mitad de aquel caos indescriptible, el pánico se apoderó de nosotros. De pronto, ya no veíamos ni los camiones ni ningún atisbo de vida a nuestro alrededor. Solo el terror, agarrado un poco más abajo de nuestra garganta, cerca del corazón. Y en aquella atronadora tormenta de fuego y agua, rodeados de un barro que nos llegaba hasta las rodillas y charcos de agua fangosa, apenas podíamos indicar a los camiones y a las tropas la dirección que debían tomar para salir de allí. Era una extraña sensación que jamás había experimentado en ningún otro momento a lo largo de la vida. Parecía que íbamos a morir de un momento a otro, y casi preferíamos que así fuera antes que seguir de aquella manera, con la insoportable sensación de horror que nos atenazaba. Aquellos momentos se hicieron eternos, parecían no tener fin”.

El 17 de agosto de 1944 fue hecho prisionero por los norteamericanos. Tuvo la suerte de regresar con vida a España cuatro años después.

Durante su maniobra en el desembarco, Manuel Otero llegó hasta un alambre de espino en su intento por conquistar el búnker de la playa. Junto a sus compañeros, intentaban avanzar acechados por los incesantes disparos de las ametralladoras nazis. Pisaron una mina y Manuel Otero murió en la explosión. En 1948, sus restos fueron trasladados desde el cementerio de Colville, en Normandía, hasta el de San Juan do Freixo de Sabardes, en Serra de Outes, su pueblo natal. Allí sigue hoy día sepultado su sueño americano.

Referencias:

Barnés, H. 2019. “Prefería morir a seguir así”: un español en el ejército nazi, la historia no contada del Día D. elconfidencial.com.

Cardona, P. y Villatoro, M. P. 2019. Lo que nunca te han contado del Día D. Principal de los Libros.

Fernández Amil, I. 2021. El gallego Manuel Otero, el único español en el Desembarco de Normandía. elespanol.com.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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