Ella Fitzgerald, la reina del jazz

Hace 21 años, tal día como hoy, se apagó la prestigiosa voz de la First Lady de la canción del siglo XX.

Ella Fitzgerald en el Savoy Ballroom de Nueva York

Ella Fitzgerald (1917-1996) falleció a los 78 años en su casa de Beverly Hills (California) poniendo fin a una carrera mítica de seis décadas en la Historia del jazz.

En esos 60 años, convirtió el jazz en un género popular llevándolo a los auditorios y teatros más importantes de todo el mundo; un itinerario artístico distinguido por un legado de más de 25 millones de discos vendidos.

Desde un estrellato marcado por la naturalidad y la timidez, el legado de la carrera artística de Ella Fitzgerald pervive a través de los 250 discos que grabó y sus 13 grammys, que la convierten en la artista de jazz con mayor número de galardones en su haber.

A los dieciséis años, cuando vivía en el suburbio de Yonkers (Nueva York), pisó por primera vez un escenario al presentarse a un concurso musical en el barrio neoyorquino de Harlem. Como ella siempre reconocería lo que deseaba era ser bailarina, pero en el Apollo Theatre de Harlem su voz eclipsó a los asistentes y a partir de ese momento despegó su carrera artística.

En los años 40 comenzó sus giras más extensas por EE UU, Europa y Asia. En 1955 grabó una serie de discos con canciones de autores como Duke Ellington y Cole Porter. Durante el resto de esa década consolidó su relación con el pianista Oscar Peterson en sus giras europeas.

Pero al comienzo de los 60, Fitzgerald abandonó el circuito de clubes de jazz y se dedicó a cantar en hoteles y salas de fiesta de lujo.

Bajo la dirección de Norman Granz, su nombre no falta cada año en el cartel de los festivales más importantes que se celebran a uno y otro lado del Atlántico.

Su figura tampoco falta en los programas musicales y shows televisivos al lado de Frank Sinatra, Tom Jones, Nat King Cole, etc.

Junto a Sinatra y la orquesta de Count Basie protagoniza unos conciertos históricos en Broadway y en Las Vegas en el año 1975.

A partir de los años ochenta su carrera musical se ralentiza por problemas de salud.

Como señala uno de los obituarios que se le dedicaron: ”Ella había nacido sólo para cantar”.

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