El origen del Oktoberfest

La fiesta del Oktoberfest se celebra en Múnich para conmemorar la fabricación de cerveza y la boda de Ludwig I.

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El Oktoberfest es la fiesta grande de Múnich y, debido a su popularización, una de las más características de Alemania. Esta celebración comienza el primer sábado siguiente al 15 de septiembre y dura hasta el primer domingo de octubre, tiempo en el que la música bávara, la comida alemana, los trajes típicos y la cerveza se convierten en absolutos protagonistas del momento. Pero, ¿cómo surgió la fiesta y por qué se considera a Múnich su capital y lugar de nacimiento?

 

La boda de Ludwig I

El término Oktoberfest viene, obviamente, del alemán y significa “festival o fiesta de octubre”. Su origen como celebración entendida de forma similar a lo que conocemos actualmente se remonta a octubre de 1810, cuando el rey Ludwig I de Baviera desposó a la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen y decidió invitar a la celebración a todos los habitantes de Múnich y de los alrededores, convirtiendo su enlace en uno de los mayores eventos de la historia de Baviera.

Frente a lo que por aquel entonces eran las puertas de la ciudad se organizaron carpas y actividades en las que, por varios días, se celebraron festines con comida y cervezas abundantes, música tradicional bávara y una carrera de caballos como plato fuerte. El lugar donde tuvo lugar el evento pasó a denominarse Theresienwiese (prado de Teresa) en honor a la novia y fue el éxito de la carrera de caballos lo que animó a la población a repetir los años siguientes. Debido al interés generado y a la llegada de visitantes que acudían a la ciudad durante los días de fiesta, esta empezó a celebrarse a finales de septiembre para aprovechar los días más largos y entre las actividades se incluyó una feria agrícola y ganadera.

Las ropas y la música bávaras, el abundante consumo de cerveza y de platos típicos como las salchichas bratwurst y el sauerkraut (col fermentada con vinagre) y la existencia de carpas de las grandes casas cerveceras de Múnich se convirtieron en los elementos más característicos de la fiesta.

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¿Un precedente poco conocido?

Si bien es cierto que la celebración del compromiso entre Ludwig I y Teresa de Sajonia- Hildburghausen fue probablemente el evento que estableció el Oktoberfest como una fiesta anual, existen algunos rasgos históricos que podrían ser considerados antecedentes de esta.

Si bien se dice que la cerveza es una de las bebidas alcohólicas más antiguas que existen, remontándose hasta tiempos del Antiguo Egipto, hay que aclarar que en la antigüedad y la Edad Media lo que se bebía era ale y no cerveza (una lleva lúpulos y la otra no). A mediados del siglo XVIII, la región de Baviera se convirtió en uno de los focos europeos en la producción de cerveza (cebada fermentada con agua y lúpulos) y una de las particularidades de esta bebida es que se debía realizar en entornos parcialmente fríos y que se completaba en dos o tres semanas. Esta cerveza, bautizada como lager, se solía preparar a finales de septiembre y estaba lista para beber en las primeras semanas de octubre.

A esto se le suma la costumbre, previa al modelo de agricultura industrial y moderna, de realizar grandes matanzas de los animales de ganado para tener carne fresca y alimento durante los meses de invierno. Sumando estas dos circunstancias, los bávaros del siglo XVIII se encontraban con grandes cantidades de carne y cerveza para consumir, por lo que este sería el momento ideal para darse un festín.

A lo largo de la historia es muy común encontrar casos en los que las prácticas habituales de la gente reciben significados especiales o se asocian con eventos ocurridos en el mismo momento, haciendo que estas dejen de ser una costumbre popular y se conviertan en una tradición asentada.

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La celebración actual

La fiesta del Oktoberfest se ha celebrado en Múnich de forma anual desde 1810, salvo 24 ocasiones en las que fue cancelada por guerras o epidemias. Allí, la fiesta comienza con la llegada de un gigantesco barril en carro de caballos por cada una de las casas cerveceras de la ciudad (Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten). El alcalde abre el primer barril en la carpa Schottenhammel y se da por inaugurado el Oktoberfest, empezando a servir las típicas jarras de 1 litro de cerveza en el resto de carpas.

El otro gran acontecimiento del Oktoberfest es el desfile de trajes tradicionales en el que unas 8.000 personas de media desfilan desde el palacio Maximilianeum hasta la pradera de Teresa. Curiosamente, la carrera de caballos que dio origen a la festividad se celebró por última vez en 1960.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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