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El héroe que no recibió medalla…por su color de piel

La gesta ocurrió en la II Guerra Mundial, pero no fue hasta 1997 cuando se reconoció

John R. Fox
U.S. National Archives and Records Administration

El escenario es la II Guerra Mundial. La escena, la batalla de Garfagnana y la fecha, el 26 de diciembre de 1944. En el pequeño pueblo italiano de Sommocolonia se encontraron los soldados de la 92ª División de Infantería con el 4º Batallón de Montaña austriaco de la Wehrmacht: 70 soldados estadounidenses y 25 partisanos italianos contra un número que triplicaba sus fuerzas. Las tropas austriacas comenzaron a quemar edificios con soldados heridos en el interior mientras disparaban a cualquiera que intentara huir. De los 95 soldados y partisanos involucrados en la batalla, solo 18 lograron escapar y regresar con las fuerzas estadounidenses.

Uno de los pocos que se quedó allí, sabiendo de la importancia de esta pueblo en las líneas de abastecimiento para ambas fuerzas, fue el primer teniente John R. Fox, miembro de la 92ª División de Infantería, apodada Buffalo Soldiers (en honor al regimiento formado por afroamericanos que luchó en 1886 en las guerras indias, en Estados Unidos). Fox se ofreció como voluntario para quedarse en el pueblo como observador avanzado. Facilitó la huida de algunos de sus compañeros y de los partisanos, creando cortinas de humo para ocultarlos. Pero muy pronto su posición fue obvia para los enemigosy comenzó a ser asediado por más de un centenar de enemigos. Fue entonces cuando Fox se comunicó por radio con su amigo y oficial de artillería, Otis Zachary y le dijo que debían bombardear su posición. Que esa era la mejor opción para terminar la batalla. Zachary se negó en primera instancia, sabiendo que las posibilidades de supervivencia eran muy escasas y lanzó ataques a las zonas cercanas, pero no eran efectivas. La última transmisión de Fox exigía que continuaran los bombardeos: “¡Disparen! Hay más de ellos que de nosotros. ¡Mándenlos al infierno!”. El sacrificio de Fox detuvo el avance de la Wehrmacht y permitió al ejército de Estados Unidos planificar un contraataque.

John R. Fox, había nacido el 18 de mayo de 1915. Fue a la universidad, se licenció como ingeniero y se unió a la 92 División de Infantería segregada, una sección cuyos únicos miembros blancos eran oficiales. Inicialmente su sacrificio no fue reconocido por el ejército del mismo modo que si hubiera sido blanco. Algo que era muy habitual en aquellos tiempos, de hecho ningún soldado afroamericano recibió medallas de honor durante ninguna de las guerras mundiales por sus acciones en el campo de batalla.

Hubo que esperar hasta el 15 de mayo de 1982, cuando Fox recibió, de forma póstuma, la Cruz de Servicio Distinguido. A fines de la década de 1980, el Departamento de Defensa inició una revisión de los premios de la Cruz por Servicio Distinguido para ver si a algún soldado se le había negado la Medalla de Honor debido a prejuicios. La revisión identificó a varios hombres de ambas Guerras Mundiales que habían realizado hazañas dignas de una Medalla de Honor. El 13 de enero de 1997, se mejoraron los premios de la Cruz de Servicio Distinguido de siete veteranos de la Segunda Guerra Mundial, incluido Fox. Estos hombres fueron los primeros soldados afroamericanos en ganar una medalla de honor de la Segunda Guerra Mundial. El presidente Bill Clinton otorgó póstumamente la Medalla de Honor de Fox a su viuda, Arlene Fox.

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