El Anillo Único de Sauron podría tener un origen romano

J.R.R. Tolkien pudo inspirarse en varios hallazgos arqueológicos romanos para concebir el Anillo Único.

Un anillo para gobernarlos a todos. Cuenta el  Silmarillion que Sauron convenció a los elfos de Eregion para que forjasen el Ánillo Único, un objeto mágico capaz de dominar a los restantes Anillos de Poder. Los Anillos de Poder eran instrumentos que se habían fabricados inicialmente para prevenir el decaimiento y prolongar la vida. Cada uno de ellos contaba con poderes específicos como obtener riquezas y curar enfermedades y, en su conjunto, eran capaces de conectar con el mundo de las fuerzas invisibles. Distribuidos entre los enanos, los elfos y los hombres, los Anillos de Poder permitirían a Sauron dominar el mundo.

Fabricado de tal manera que solo los fuegos de la montaña de Orodruin lo pudieran destruir, el anillo forjado por Sauron se perdió en el cauce del río Gladden cuando Isildur murió a manos del ejército. Aunque Isildur había arrebatado la joya mágica a Sauron, fue incapaz de destruirla y, en su lugar, se quedó con el objeto. El Anillo Único, se sabe, posee una capacidad infinita para corromper. Recuperado el anillo por Bilbo Bolsón, en El señor de los anillos, será Frodo quien, convertido en el Portador del Anillo, se encargue de llevar el objeto mágico hasta la boca rugiente del Monte del Destino para destruirlo. ¿Cómo concibió Tolkien su idea? ¿Pudo un anillo romano inspirar la gesta épica que se narra en la novela?

Vyne ring
El anillo Vyne. Imagen: (c) National Trust Image.

En 1929, el arqueólogo Mortimer Wheeler y su equipo estaban realizando unas excavaciones en un templo de Lydney Park, en Gloucestershire.  Situado junto a una de las principales vías romanas del suroeste galés, el templo había sido un punto de peregrinación importante en el siglo IV d.C. En su interior se habían encontrado objetos votivos, como estatuillas de perros de piedra o metal, dedicados al dios Nodens. De probable origen celta, la divinidad equivale a la figura irlandesa de Nuada.

En el curso de esa campaña, Wheeler le pidió a J.R.R. Tolkien que se encargase de editar y estudiar una peculiar inscripción romana que, aunque se había encontrado en 1817, aún no se había editado. Se trataba de una inscripción realizada sobre una lámina de plomo, una maldición, de hecho, del tipo conocido como defixio. Tolkien aceptó el encargo. El texto decía así: «Al dios Nodens. Silvianus ha perdido un anillo. En virtud de este acto, da la mitad de su valor a Nodens. Entre todas las personas que se llaman Senicianus, no permitas que (el culpable) esté sano hasta que traiga (el anillo) al templo de Nodens».

En el templo de Nodens, por supuesto, no hay rastro de anillo alguno. Donde sí se encontró un anillo con el nombre de Silvianus inscrito, sin embargo, fue en Silchester, a 140 quilómetros de Lydney Park. Salió a la luz en 1785, mientras un campesino araba la tierra. El peculiar anillo de oro, conocido como el Anillo Vyne, presenta el rostro de Venus grabado en el sello y una inscripción latina que lo conecta con el texto que Tolkien editó: «Senicianus, que vivas en Dios», una fórmula que era habitual entre los cristianos. ¿Es este el anillo que le robaron a Silvianus? ¿Inscribió Senicianus su propio nombre en el objeto para eliminar cualquier sospecha sobre la apropiación indebida de la joya? Y, sobre todo, ¿fue esta la principal fuente de inspiración para la creación del Anillo Único?

Defixio Nodens
Defixio hallada en el templo de Nodens y estudiada por Tolkien. Imagen: Wikicommons

Se desconoce si Wheeler y Tolkien conocían la pieza de Silchester en el momento de la edición de la defixio y si consiguieron relacionar la maldición del templo de Nodens con la inscripción del anillo, pero es probable que parte de esta experiencia se haya filtrado en la fantasía literaria del autor. De hecho, Lydney pudo inspirar otras referencias de la obra tolkiniana. En las cercanías de Lydney Park existe una mina denominada Dwarf’s Hill (Colina de los Elfos) que se explotó durante época romana. ¿Una mera coincidencia?

Como conocedor de la literatura antigua y medieval, J.R.R. Tolkien también pudo inspirarse en otros anillos mágicos para concebir su Anillo Único. En el texto Testamento de Salomón, el rey bíblico Salomón aparece representado como un mago, poseedor de un anillo con el que consigue dominar los demonios. En Iván o el caballero, de Chretien de Troyes, y otros textos medievales se mencionan anillos que procuran la invisibilidad o que levantan pasiones amorosas a quien los llevase.

Referencias

Gerrard, J. 2019. The Vyne Ring in Context: Powerful People and Powerful Rings During the End of Roman Britain, en H. Meller et al. (eds), Ringe der Macht, pp. 247-260. Halle: State Office for Heritage Management and Archaeology Saxony-Anhalt.

Honegger, Thomas. 2021. “What have I got in my pocket?”. Tolkien and the Tradition of the Rings of Power. Journal of Tolkien Research, 13(1). Acceso: 18/03/2022. https://scholar.valpo.edu/journaloftolkienresearch/vol13/iss1/1

Ryan, J. S. Dwarf’s Hill and the ‘Dwarf’s Chapel’: Ancient Mining and the Ideas for Further Story. Australian Folklore 29: 17-22.

Tolkien, J. R. R. 1932. Appendix I: The Name Nodens, en Wheeler, R. E. M. et al., Report on the Exacavation of the Prehistoric, Roman, and Post-Roman Site in Lydney Park, Gloucesterhire, pp. 132-136. Londres: University Press. DOI: 10.26530/20.500.12657/50813.

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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