Edgar Allan Poe, el maestro de los cuentos de terror

El escritor romántico estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849) fue un auténtico renovador de la novela gótica.

"Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de soledad, mofa de las cosas de este mundo", dejó escrito Edgar Allan Poe (1809-1849), cuya inadaptada existencia fue en muchos momentos tan estremecedora como los cuentos de terror que escribió. Siempre quiso ser poeta, pero las necesidades económicas le empujaron a dedicarse a la prosa. Su vida fue infeliz por la pobreza y las depresiones, que combatía con láudano y alcohol.

Nació en Boston, hijo de actores de teatro que murieron cuando él era un niño. Su madre, Elizabeth Arnold Poe, murió de tuberculosis a la edad de veinticuatro años cuando Poe contaba solo con tres años en ese momento, y su muerte pudo haber afectado a Poe por el resto de su vida. "Siempre recordaba, más o menos inconscientemente, que su madre vomitaba sangre y que se la llevaban para siempre hombres siniestros vestidos de negro" (Asselineau, 409).

Fue criado por John Allan, un hombre de negocios. Edgar fue acogido pero no adoptado. John Allan era un próspero comerciante de tabaco en Richmond, Virginia, y quería que Edgar se uniera a él como empleado en su negocio. 

Entre los 6 y los 11 años, Edgar y su familia adoptiva vivieron en Inglaterra. Al volver a EE. UU., estudió en colegios privados. Ya se le daba bien la poesía cuando tenía trece años, pero su director y John intentaron desanimarle. No siempre eran amables con él. La familia se mudó a Inglaterra en 1815, donde Poe asistió a una academia clásica hasta 1820. De vuelta a Richmond, Poe acudió a la escuela de Joseph H. Clarke y luego en la Universidad de Virginia, pero no acabó el primer curso; pasaba más tiempo en el bar que en clase, y su padrastro se negó a pagar sus deudas de juego y le retiró la ayuda económica.

Edgar estaba enamorado y comprometido en secreto con Elmira Royster cuando fue a la Universidad de Virginia en 1826 pero dicho compromiso fracasó. 

 

Una vida llena de muertes y sombras

A partir de ahí, no paró de dar tumbos. Dejó el trabajo en una oficina y se marchó a Boston. Publicó dos libros de poemas, pero necesitado de dinero y para pagar sus muchas deudas de juego, se alistó en el ejército. Aguantó dos años; volvió cuando supo que Frances Allen (su madre adoptiva) se estaba muriendo a causa de la enfermedad de tuberculosis, pero ella murió antes de que él volviera a casa.

Cuando dejó su cargo en la Academia, su padre adoptivo le repudió definitivamente. Al morir su padre adoptivo, no le dejó nada de dinero en herencia a Edgar, pero sí se lo dejó a un niño ilegítimo que Edgar nunca había conocido. Otro varapalo más en su vida. Durante este tiempo, Poe escribió varios volúmenes de poesía, incluyendo Tamerlán y otros poemas (1827) y Poemas (1831).

En 1831 se fue a vivir a Baltimore con una tía y su sobrina Virginia, de 11 años. Trabajó en un periódico (el Southern Literary Messenger de Richmond y en 1835 era su editor). A los 27 se casó con su sobrina Virginia Eliza Clemm, que entonces tenía 16. Era una joven frágil y pálida, como muchos de los personajes creados por Poe. Solo 10 años después, la joven Virginia moriría de tuberculosis. Su muerte le arruinaría la vida para siempre. Durante la mayor parte del resto de su vida trabajó para varias revistas, pero normalmente era despedido debido a su extraño comportamiento que empeoraba continuamente por el alcoholismo. Y es que tras la muerte de Virginia, el alcohol y las drogas se convirtieron en su sombra, su continua compañía. Eso sí, continuó escribiendo y publicando muchas historias y poemas a lo largo de este tiempo. Todos sus escritos, caracterizados por un ritmo ágil e inolvidable, estaban repletos de referencias a la muerte.

Poe solía necesitar un ligero estimulante, pero una mera copa podía acabar en borrachera y, aunque rara vez sucumbía a la intoxicación, a menudo se le veía en público cuando estaba borracho, lo que dio pie a pensar que era alcohólico y drogadicto, pero según el testimonio médico tenía una lesión cerebral.

Tras la muerte de Virginia en enero de 1847 fue, al año siguiente, a Providence, Rhode Island, para cortejar a Sarah Helen Whitman, una poetisa. Tuvieron un breve compromiso aunque tampoco cuajó. También se le relacionó con Annie Richmond y con Sarah Anna Lewis, quien le ayudó económicamente.

Los trabajos precarios, el alcohol y las drogas mermaron la salud de Poe, pero no su creatividad, reflejada en numerosos relatos cortos, una novela y maravillosos poemas, como Annabel Lee. El 3 de octubre de 1849 fue encontrado en pleno desvarío por las calles de Baltimore. Murió cuatro días después, con 40 años.

 

El láudano


Como bastantes artistas de su tiempo, Poe fue consumidor habitual de láudano, una preparación compuesta por opio y otras sustancias como vino blanco, azafrán, clavo y canela. En el siglo XIX se vendía en las boticas como remedio para calmar el dolor, reducir la ansiedad y tratar la diarrea.

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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