‘Donbass’: cuando “paz” significa “guerra”

Esta tragicomedia del cineasta bielorruso Sergei Loznista se estrena en cines el 18 de abril y presenta la realidad de la población ucraniana tras la insurgencia de las tropas pro-rusas de 2014.

La anexión de Crimea, región en el sur de Ucrania, a la Federación Rusa en 2014 fue el comienzo de una crisis política y social que llevaba agravándose meses y que, inevitablemente, acabó extendiendo el conflicto armado a otras regiones del país. Así ocurriría en Donbass, en el este ucraniano, donde grupos armados pro-rusos y paramilitares iniciaron una guerra sucia que rara vez era llamada por su nombre. En este contexto de tensión y relativismo nos sitúa ‘Donbass’, la última obra del cineasta Sergei Loznista.

La película se desarrolla a través de 13 capítulos protagonizados por civiles y basados en testimonios reales ocurridos entre 2014 y 2015. Estas historias anónimas presentan una realidad rota, deformada por los instigadores hasta dar lugar a una versión bizarra, casi cómica, de lo que es una guerra. Loznista consigue convertir el drama en una tragicomedia en la que, además de ver el día a día de las víctimas de un conflicto armado, se muestran las tácticas de engaño más descaradas de forma que el espectador comprenda cuál es la realidad que se esconde tras palabras como “fake news” o “post-verdad” cuando las balas vuelan sobre tu cabeza y el mundo parece darte la espalda.

La última obra de Sergei Loznista ha sido galardonada con el Premio a Mejor dirección en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes y con el Giraldillo de Oro a Mejor película en el Festival de Sevilla. Además, representó a Ucrania en la gala de los premios Oscar 2019.

‘Donbass’ llegará a los cines el 18 de abril. Pincha aquí para ver el tráiler.

La situación de Ucrania y las pretensiones rusas

En abril de 2013, tras meses de negociaciones, el presidente ucraniano Víktor Yanukóvich rechazó el Acuerdo de Asociación de la Unión Europea. Esta decisión, que muchos veían influida por presiones rusas, desembocó en una serie de altercados y protestas llevadas a cabo por la población pro-europea que se conocerían como Euromaidán y que terminarían con la salida de Yanukóvich del país.

Desde la desaparición de la URSS en 1991, los países de Europa del Este tuvieron que decidir entre tomar la vía que les llevaba hacia la Unión Europea o en mantener la influencia de la antigua superpotencia. La población ucraniana se dividió entonces entre los pro-europeístas y los sectores pro-rusos, cuyas diferencias desembocarían en la independencia de Crimea y su consiguiente anexión a la Federación Rusa.

Siguiendo este ejemplo, en 2014 surgieron en Donbass grupos paramilitares pro-rusos que tomaron las instituciones e intentaron conseguir la independencia. Donbass es una región industrial que históricamente se nutría de los prisioneros de los gulags y que posee una peculiar relación tanto con el resto de Ucrania como con Rusia.

A pesar de los esfuerzos internacionales por terminar con la crisis, las fuerzas independentistas apoyadas por la Federación Rusa rechazaron la rendición acordada en Ginebra y se inició una guerra abierta entre ellas y el ejército regular ucraniano. El conflicto, aún inconcluso, degeneró en dos tipos de guerras al tener combates abiertos entre las fuerzas armadas y una serie de asesinatos y robos contra una población cada vez más asfixiada.

Aunque al comienzo de la crisis ucraniana fueron muchos los países y medios internacionales que fijaron su foco sobre ella, el paso del tiempo y los esfuerzos de algunos sectores por maquillar lo sucedido han hecho que la guerra de Donbass haya quedado olvidada por gran parte de la comunidad internacional.

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