10 frases de Winston Churchill

WInston Churchill, primer ministro británico, pasó a la historia por sus discursos y el férreo liderazgo del país durante la Segunda Guerra Mundial

Churchill

Sir Winston Leonard Spencer Churchill, conocido como 'el bulldog británico', es probablemente el político más representativo de Gran Bretaña durante el siglo XX. Conocido principalmente por su papel de Primer Ministro durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue el líder absoluto que llevó a su nación a la victoria a base de sacrificio, tenacidad y resistencia. Sus brillantes discursos, pues era un excelente orador, fueron la dosis de energía y convencimiento que el pueblo británico necesitaba durante los peores momentos del conflicto y que ayudaron a la población civil a aguantar los bombardeos de la Luftwaffe hasta la victoria final de los Aliados.

Hombre de gran inteligencia, mostró ser fiel a sus convicciones desde una edad muy temprana y poner todo su esfuerzo en las tareas que realizaba. Tras pasar una temporada en el ejército, donde luchó en Cuba (1895), India (1898) o Sudán (1899), decidió meterse en el mundo de la política como miembro del Partido Conservador. Su primera gran oportunidad le llegó tras volver de la Guerra de los bóers, donde fue hecho prisionero y consiguió escapar y volver a Inglaterra por sus propios métodos. Desde entonces, siendo considerado casi un héroe, Churchill ocupó numerosos cargos cada vez más importantes en la política de su país, siendo especialmente llamativa la capacidad que tenía para predecir los acontecimientos venideros con sorprendente exactitud.

Sir Winston Leonard Spencer Churchill, conocido como el bulldog británico, es probablemente el político más representativo de Gran Bretaña durante el siglo XX. Conocido principalmente por su papel de Primer Ministro durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue el líder absoluto que llevó a su nación a la victoria a base de sacrificio, tenacidad y resistencia. Sus brillantes discursos, pues era un excelente orador, fueron la dosis de energía y convencimiento que el pueblo británico necesitaba durante los peores momentos del conflicto y que ayudaron a la población civil a aguantar los bombardeos de la Luftwaffe hasta la victoria final de los Aliados.
Hombre de gran inteligencia, mostró ser fiel a sus convicciones desde una edad muy temprana y poner todo su esfuerzo en las tareas que realizaba. Tras pasar una temporada en el ejército, donde luchó en Cuba (1895), India (1898) o Sudán (1899), decidió meterse en el mundo de la política como miembro del Partido Conservador. Su primera gran oportunidad le llegó tras volver de la Guerra de los bóers, donde fue hecho prisionero y consiguió escapar y volver a Inglaterra por sus propios métodos. Desde entonces, siendo considerado casi un héroe de guerra, Churchill ocupó numerosos cargos cada vez más destacados en la política de su país, destacando la capacidad que tenía para predecir los acontecimientos venideros con sorprendente exactitud.
Winston Churchill destacó desde la niñez por su inteligencia, su cultura y su buena prosa y el uso que hacía de ella. Además de ser famoso por sus impresionantes discursos, que eran esperados y temidos por igual, Churchill destacó como historiador y novelista. Era un hombre con facilidad de palabra que sabía teñir sus textos con emociones y fuerza.  La famosa frase "Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor", que se convirtió en su lema durante la Segunda Guerra Mundial, no ha sido la única sentencia del Primer Ministro británico que ha pasado a la historia. Este destacado líder de la Europa del siglo XX nos legó otras curiosas citas que aún se recuerdan:

Winston Churchill destacó desde la niñez por su inteligencia, su cultura, su buena prosa y el uso que hacía de ella. Además de ser famoso por sus impresionantes discursos, que eran esperados y temidos por igual, Churchill destacó como historiador y novelista. Era un hombre con facilidad de palabra que sabía teñir sus textos con emociones y fuerza.  La famosa frase "Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor", que se convirtió en su lema durante la Segunda Guerra Mundial, no ha sido la única sentencia del Primer Ministro británico que ha pasado a la historia. Este destacado líder de la Europa del siglo XX nos legó otras curiosas citas que aún se recuerdan:

"El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo."

"Existen tres tipos de personas: aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte".

"Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa".

"Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo".

"Las actitudes son más importantes que las aptitudes".

"A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada".

"Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema".

"El problema de nuestra época consiste en que los hombres no quieren ser útiles sino importantes".

"Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad".

"La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra nos pueden matar una vez; en política, muchas veces".

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