Frases de Franklin D. Roosevelt

Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) fue el único presidente de Estados Unidos elegido cuatro veces consecutivas.

Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) fue el único presidente de Estados Unidos elegido cuatro veces consecutivas. Su programa, conocido como el New Deal, fue una respuesta a la Gran Depresión que convirtió al gobierno en instrumento activo de cambio económico y social. Recopilamos diez de sus frases más brillantes:

"De lo único que debemos tener miedo es del propio miedo".

"En la vida hay algo peor que el fracaso: no haber intentado nada".

"Siempre se debe preferir la acción a la crítica".

"Si tratas a las personas bien, te tratarán bien... el 99% del tiempo".

"No basta con querer: debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres".

"La prueba de nuestro progreso no es que aquellos que tienen mucho tengan más, sino que quienes tienen demasiado poco tengan más".

"Existen tantas opiniones como expertos".

"Los hombres no son presos del destino; solo son prisioneros de sus propias mentes".

"La nación que destruye su suelo, se destruye a sí misma".

"Júzgame por los enemigos que me he ganado".

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“No hay nada que me guste tanto como una buena pelea”.

 

“Lleva mucho tiempo traer el pasado hasta el presente”.

 

“Dejar a las personas hambrientas y sin trabajo son las cosas que se hacen en las dictaduras”.

 

“Cuando llegues al final de tu cuerda, haz un nudo y aguanta”.

 

“La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado”.

 

“Haced algo y, si no resulta, haced otra cosa”.

 

“Es de sentido común elegir un método y probarlo. Si falla, admitirlo francamente y probar con otro. Pero, sobre todo, intentar algo”.

 

“Cuando ves una serpiente de cascabel a punto de morder, no esperes hasta que lo haga para aplastarla”.

 

“La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro”.

 

“Creo en el individualismo… pero solo hasta cuando el individualista empieza a medrar a expensas de la sociedad”.

 

“Pensamos demasiado en la buena suerte del pájaro que sale temprano y no lo bastante en la mala suerte del gusano que sale temprano”.

 

“Es un desafortunado defecto humano que un libro de bolsillo a menudo gime más fuerte que un estómago vacío”.

 

“Debemos tener en cuenta el hecho de que las leyes económicas no son hechas por la naturaleza. Son hechas por seres humanos”.

 

“Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace”.

 

“En política, nada sucede por accidente. Si sucede, puede apostar que fue planeado de esa manera”.

 

“La fuerza física no puede soportar permanentemente el impacto de la fuerza espiritual”.

 

“Las reglas no son necesariamente sagradas, los principios lo son”.

 

“Ningún grupo ni ningún gobierno puede prescribir adecuadamente qué debe constituir el cuerpo de conocimiento con el que se ocupa la educación verdadera”.

 

“Un reaccionario es un sonámbulo que retrocede”.

 

“Para que la civilización sobreviva, debemos cultivar la ciencia de las relaciones humanas, la capacidad de que todos los pueblos, de todo tipo, vivan juntos en un mismo mundo en paz”.

 

“El único límite a nuestra realización del mañana serán nuestras dudas de hoy”.

 

“El arte no es un tesoro en el pasado o una importación de otra tierra, sino parte de la vida presente de todos los pueblos vivos y creadores”.

 

“La confianza… Prospera en la honestidad, el honor, en el carácter sagrado de las obligaciones, sobre la protección y la fidelidad desinteresada en el rendimiento. Sin ellos no puede vivir. Siempre hemos tenido la esperanza, la creencia, la convicción, de que hay una vida mejor, un mundo mejor, más allá del horizonte”.

 

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