Cuatro fotografías que explican el final de la Segunda Guerra Mundial

Las banderas soviéticas y estadounidense alzándose sobre el Imperio Japonés y el Tercer Reich, la destrucción masiva de la bomba atómica, o los acuerdos de Postdam

 

El final de la segunda guerra mundial dejó algunas de las imágenes más famosas del siglo XX Momentos que simbolizaban el final del conflicto más brutal que ha vivido la humanidad. Uno de los más conocidos es la imagen conocida como “Alzando la bandera en Iwo Jima que encabeza estas líneas. En ella un grupo de seis soldados estadounidenses levantan la enseña de las barras y estrellas sobre el monte Suribachi.

Alzando la bandera en Iwo Jima
Alzando la bandera en Iwo Jima

La instantánea transmite el esfuerzo y el trabajo en equipo empleados por los soldados en la batalla de Iwo Jima, una sangrienta contienda dentro de la guerra entre Japón y Estados Unidos en el Pacífico. En el momento en el que fue tomada la fotografía, el 23 de febrero de 1945, la fuerza Ejército nipón estaba en un claro retroceso y se estaba evidenciando la victoria final americana.

En realidad la imagen de Joe Rosenthal que ha pasado a la historia plasmó el levantamiento de la segunda bandera en el monte que corona la isla, puesto que anteriormente se había hecho con una bandera más pequeña. Casi inmediatamente, la imagen fue masivamente reproducida y utilizada con un fin propagandístico. De los seis soldados que aparecen en la imagen solo tres de ellos sobrevivieron a la batalla.

Alzando una bandera sobre el Reichstag
Alzando una bandera sobre el Reichstag

Del alzado de la bandera que quedó en la memoria colectiva como la victoria aliada contra Japón, a la erección de bandera que hizo lo propio en Europa. Apenas dos días después de que Hitler se suicidara y cuando los soviéticos ya habían tomado la capital alemana, la bandera de la URSS se alzó sobre el Reichstag durante la batalla de Berlín.

Como en el caso de Iwo Jima, esta fotografía no capturó el primer momento en el que una bandera se posó sobre el Reichstag puesto que este acto había tenido lugar unas horas antes. El 2 de mayo, con la zona ya pacificada, el fotógrafo Yevgeny Khaldei pidió a dos soldados que recreasen la escena que pasó a la historia. Tras el revelado se descubrió que uno de los soldados portaba dos relojes lo que podría significar un símbolo de saqueo, a pesar de que otras versiones afirman que el soldado llevaba un reloj y una brújula de muñeca, la foto se distribuyó editada eliminando uno de los aparatos de la muñeca del soldado soviético.

Churchill, Truman y Stalin en Postdam
Churchill, Truman y Stalin en Postdam

Del fragor de la batalla y la destrucción de la guerra a los cimientos de la nueva era resultante de la Segunda Guerra Mundial. Ya no vemos jóvenes soldados jugándose y perdiendo la vida, sino a las tres personas más poderosas del bando aliado cómodamente sentadas en el epicentro del Tercer Reich.

Winston Churchill, Harry S. Truman y Joseph Stalin posan para los medios a finales de julio de 1945 tras la victoria sobre la Alemania nazi. La imagen también marca el cambio dentro de los propios aliados, puesto que a la Conferencia de Postdam acudió el nuevo presidente estadounidense, Truman, que sustituyó al presidente americano durante toda la contienda Franklin Delano Roosevelt, fallecido en abril de 1945. Durante este periodo de reuniones que se prolongó durante la segunda quincena de julio, Reino Unido también cambiaría de Primer Ministro, ya que las elecciones del día 26 confirmaron la aplastante victoria de los laboristas de Clement Attle, que también viajó hasta Berlín. Los principales acuerdos fueron el reparto de Alemania en cuatro zonas de ocupación administradas por Estados Unidos, URSS, Reino Unido y Francia, se movería la frontera de Polonia y se establecería un gobierno dependiente de Moscú, y Vietnam quedaría dividida por el paralelo 16.

Churchill no tardaría en hablar del telón de acero que dividiría el mundo entre los países comunistas o en la órbita de la URSS y los capitalistas liderado por Estados Unidos. Un nuevo mapa geopolítico que marcó las siguientes cuatro décadas de Guerra Fría, hasta la definitiva caída de la URSS en 1991.

Un hombre observa la destrucción de Hiroshima
Un hombre observa la destrucción de Hiroshima

Al mismo tiempo que se celebraba la reunión de Postdam, el presidente americano estaba siendo informado de que las pruebas en Alamogordo con una nueva arma habían resultado exitosas.

Desde tres años atrás, Estados Unidos había puesto en marcha uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la historia. Algunos de los mejores científicos de la época, miles de trabajadores, emplazamientos secretos y cientos de millones de dólares de inversión… El objetivo, o al menos uno de ellos, conseguir una poderosa arma basadas en reacciones nucleares.

A las 8 de la mañana, del 6 de agosto tres Boeing B-29 Superfortress aparecen por el cielo de Hiroshima. Dos de ellos llevan cámaras y equipos científicos. El otro, el Enola Gay, suelta la bomba a las 8:15, generando el mayor poder destructivo ideado por el hombre.

El artefacto de cuatro mil kilogramos de peso generó temperaturas a ras de suelo que alcanzaron los tres mil grados, desarrollando una potencia explosiva equivalente a la de doce mil quinientas toneladas de TNT. 70.000 de los 76.000 edificios de la ciudad fueron destruidos por la onda expansiva o el fuego generado. Se calcula que unas 70.000 personas murieron al instante. Y la cifra total se multiplicaría por dos por los efectos generados por la bomba.

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