Cuando Estados Unidos le regaló a Franco un trozo de la Luna

La roca lunar se expuso al público más de treinta años después de su llegada a España.

El gobierno de los Estados Unidos de América le regaló a España fragmentos extraídos de la Luna durante sus expediciones espaciales. En señal de amistad y agradecimiento, el país norteamericano hizo llegar a un buen puñado de países este regalo tan especial y exclusivo. En España, el dictador Francisco Franco y su sucesor, Luis Carrero Blanco, recibieron dos de estas rocas. Una “se extravió” y la otra, aunque tardó lo suyo, finalmente fue expuesta al público en Madrid. 

De la Luna a El Pardo

Las informaciones acerca de este suceso son un tanto contradictorias en algunos puntos, pero tenemos el consuelo de que todas las versiones terminan con el mismo resultado. Por un lado, se habla de una roca lunar regalada a España en los últimos años de vida de Franco. Sin embargo, parece que fueron dos los fragmentos del satélite que fueron entregados por Estados Unidos en nuestro país. 

El 11 de julio de 1973, el embajador de Estados Unidos en España entregó a Franco un trocito de la Luna en una ceremonia celebrada en el Palacio de El Pardo. Un fragmento de la Luna, del tamaño de una aceituna, aparecía en el interior de una esfera de plástico que protegía tan valiosa porción selenita. La esfera iba incrustada en una placa con inscripciones acerca del regalo: 

«Este fragmento es una porción de una roca del Valle de la Luna Taurus Littrow. Se entrega como símbolo de la unidad del esfuerzo humano y lleva consigo la esperanza del pueblo estadounidense de un mundo en paz».

Bajo la roca se incluía una pequeña bandera de la España del momento y una anotación más que acababa con la firma del presidente de Estados Unidos: 

«Esta bandera de su nación fue llevada a la Luna a bordo de la nave espacial América durante la misión Apolo XVII, del 7 al 19 de diciembre de 1972. Presentada al pueblo del estado español por el pueblo de los Estados Unidos de América. Richard Nixon, 1973».

La ceremonia en la que el dictador recibió el regalo fue relatada por Luis Ruiz de Gopegui, exdirector de las estaciones de la NASA en España. Y es que, el gobierno estadounidense quiso reconocer con su regalo la ayuda prestada por España y sus estaciones de seguimiento situadas en Fresnedillas y Robledo de Chavela. Sin embargo, parece que esta no era la primera roca lunar que se regalaba. Franco ya tenía en su poder un fragmento recogido por la expedición del Apolo 11, cuyos tripulantes pusieron pie en la Luna por primera vez en la historia. 

Según la familia Franco, este fragmento del primer viaje a la Luna “se extravió” en alguna mudanza. Un despiste importante. En cambio, la roca a la que hemos hecho referencia, la entregada en 1973 que fue traída a la Tierra por la misión Apolo 17, apareció años más tarde y la tenemos localizada. 

Piedra lunar España

Fragmento de la Luna regalado por Estados Unidos que recibió Carrero Blanco. Fundación Museo Naval.

A la caza de rocas lunares

Estados Unidos regaló rocas lunares a 135 países como símbolo de amistad. El devenir de estos fragmentos discurre por todo tipo de sucesos. Lo idílico sería tener todas estas rocas localizadas, bien conservadas y expuestas al público en museos de todo el mundo. Claro que los regalos se hicieron en plena Guerra Fría y por entonces los países amigos de Estados Unidos incluían dictaduras. Suele ocurrir con los dictadores que toman como propiedad todo lo que les apetece, así que era de esperar la reacción de muchos de ellos ante un trozo de piedra tan exclusivo. Franco decoró alguna estancia de su palacio con un poco de Luna y a día de hoy sigue en paradero desconocido este regalo a España. 

Ni siquiera Joseph Gutheinz ha sido capaz de localizar esta roca. Se trata de un agente de la NASA retirado, que se ganó el apodo de “The Moon Rock Hunter” (El cazador de rocas lunares), pues se empeñó en localizar todas estas rocas regaladas por Estados Unidos que habían sido robadas o continuaban desaparecidas. La roca regalada a Irlanda quedó sepultada entre los escombros del Observatorio Dunsink, en Dublín, tras un incendio en octubre de 1977. En 2004 robaron la del Museo de Historia Natural de Malta. Sin embargo, Gutheinz ha sido capaz de recuperar varias de las muestras a través de su operación “Eclipse Lunar”. Entre las acciones más sonadas se encuentra el engaño a un empresario de Florida, al que pudieron arrebatar la roca lunar que le había comprado a un coronel del ejército de Honduras, país al que fue devuelto su regalo. Sin embargo, nada ha podido hacer con la roca en poder de Franco. Lo último que conocemos fue el intento de un supuesto marqués de venderle el fragmento al Museo de Historia Natural de Londres.

Dos rocas lunares localizadas en España

El fragmento extraído por la misión del Apolo 17, la sexta y última que envió personas a la Tierra, fue recogido en julio de 1973 por Luis Carrero Blanco, que un mes antes había asumido el papel de Jefe del Gobierno. Su familia conservó el regalo hasta que su hijo lo donó al Museo Naval de Madrid en 2007. Por fin estaba en una institución pública. Debido a unas obras en las instalaciones, en 2019 la roca fue expuesta en el Museo Geominero, cuyo préstamo disfrutó hasta abril de 2020. 

Además, en 2011 la NASA donó otro fragmento de Luna al complejo de seguimiento espacial de Robledo de Chavela, en Madrid. El ejemplar se expone en el Centro de Visitantes de la Estación Espacial de Robledo de Chavela desde entonces. 

Sin duda y nunca mejor dicho, una historia rocambolesca la de los fragmentos de la Luna en España.

Referencias:

Cols, C. 2019. Cuando los Franco robaron la Luna. elperiodico.com.

González, C. 2019. El pedazo de roca lunar que está en un museo de Madrid. abc.es.

Jáuregui, P. 2009. El misterio de la roca lunar que EEUU regaló a España. elmundo.es.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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