¿Cuándo empezó a utilizarse la energía nuclear?

De arma bélica a fuente de electricidad: así empezó a usarse la energía nuclear en contextos civiles.

El descubrimiento de la fisión nuclear

Los primeros pasos hacia el uso de la energía nuclear como fuente de producción de electricidad se dieron en 1934. En ese año, y siguiendo el descubrimiento del matrimonio de los Curie de la radioactividad artificial, el científico italiano Enrico Fermi se dedicó a bombardear con neutrones los elementos de la tabla periódica a la espera de obtener una reacción radioactiva. Su trabajo en este campo le valdría algunos años después el Premio Nobel de física.

En 1938, un equipo liderado por Otto Hahn y Lise Meitner descubrió la fisión nuclear. En este proceso, los neutrones, al chocar con los átomos de uranio, producían una ruptura que generaba gran energía. Al mismo tiempo, se liberaban otros neutrones capaces de romper nuevos átomos, lo que causaba una reacción en cadena.

Hacia el uso civil de la energía nuclear

Reactor nuclear
Imagen: Wikicommons

Después de la trágica utilización de la nueva tecnología durante la Segunda Guerra Mundial, en el período de posguerra los Estados Unidos se centraron en aplicar la energía nuclear a la producción de electricidad. Durante la división del núcleo del átomo se generaba calor que, a través de un agente refrigerante, producía vapor. Ese vapor activaba una turbina conectada a un generador capaz de crear energía eléctrica.

Bajo el lema «Atoms for Peace» («Átomos por la paz»), el gobierno norteamericano impulsó una campaña propagandística, el Candor Project, que abogaba por la transparencia como arma política para ganarse la confianza tanto de los ciudadanos como de las potencias internacionales. Si las bombas atómicas habían sido fuente de destrucción y crueldad durante el conflicto mundial, la administración Eisenhower proponía ahora el uso pacífico de una nueva fuente de energía que prometía un suministro casi inagotable. 

Así, en 1951, en el centro Experimental Breeder Reactor I de Idaho se produjo electricidad de fuente nuclear por primera vez. También se utilizó energía nuclear para poner en marcha submarinos como el USS Nautilus, que realizó su primera travesía en enero de 1955. A pesar de que los Estados Unidos fue el país que desplegó un mayor protagonismo en el desarrollo de la energía nuclear de posguerra, fue en la Unión Soviética donde se construyó la primera planta que produjo electricidad para los consumidores a partir de la fisión atómica. En 1954, la central nuclear de Óbninsk entró en funcionamiento y se mantuvo en activo hasta el 2002.

¿La edad dorada del átomo? La energía nuclear, entre la aceptación y el rechazo

Central nuclear
Imagen: Wikicommons

Durante los años 60, la energía nuclear se popularizó en los Estados Unidos como una alternativa económica, segura y limpia para el medio ambiente. Se construyeron decenas de reactores en el país, especialmente en los estados del este y, durante décadas, supuso casi el 25% de la energía producida en el país.

Sin embargo, la energía nuclear no se libró de las críticas. El endurecimiento de las normas de control para la producción de energía nuclear y la bajada de los precios de la energía fósil dieron prioridad a otras formas de producción de energía para uso civil. Por otro lado, las críticas que subrayaban el peligro de accidentes, el miedo al terrorismo nuclear y las dificultades para procesar desechos tóxicos altamente contaminantes, entre otros motivos, llevaron a algunos países a reducir el número de plantas nucleares en funcionamiento. Los accidentes ocurridos en reactores como el de Three Mile Island, en 1979, y el de Chernobyl, en 1986, avivaron todavía más los debates al respecto.

El nuevo milenio se inauguró con un interés reverdecido en la energía nuclear como alternativa a los combustibles fósiles. Se consideró que podía contribuir a reducir de manera significativa las emisiones de dióxido de carbono responsables del cambio climático e incluso se habló de un renacimiento nuclear. Los diseños de reactores y plantas más seguros y eficientes, los reactores modulares de tamaño menor y otras innovaciones destinadas a optimizar la producción y minimizar riesgos quizás porten un nuevo rol energético a la alternativa nuclear.

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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