Confirmado: Hitler sí se suicidó en 1945

Restos óseos aportados por el servicio de inteligencia ruso descartan cualquier teoría conspiranoica sobre el destino del führer.

Adolf Hitler

Muchas teorías conspiranoicas han especulado durante décadas sobre la posibilidad de que el dictador y genocida más famoso del siglo XX, Adolf Hitler, no se suicidara en su búnker en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, el 30 de abril de 1945; sino que, tal vez, huyera a algún lugar remoto de lationoamérica o el sur de Europa, despistando con una maniobra falsa a sus enemigos.

Pero ahora, investigadores franceses han tenido acceso a supuestos fragmentos de piezas óseas del führer, conservados en Moscú; entre ellas, piezas dentales y trozos del cráneo: "Los dientes son auténticos, no hay ninguna duda. Nuestro estudio prueba que Hitler murió en 1945", según el profesor Philippe Charlier, coautor del estudio, junto con otros científicos franceses.

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¿Cómo saben los científicos que, efectivamente, se trata de los restos del jefe del Tercer Reich alemán?

Ha sido el servicio secreto ruso (FSB) quien ha autorizado el examen de los restos, por primera vez desde 1946. Así, el equipo francés ha podido analizar un fragmento de cráneo, presuntamente, perteneciente al führer. Este mostraba un agujero en el lado izquierdo que con toda probabilidad fue causado por el paso de una bala. Y lo que es más: tal como está, la morfología del fragmento es "totalmente comparable" a las radiografías del cráneo de Hitler tomadas un año antes de su muerte, determina la investigación.

Además, el análisis de los supuestos dientes de Hitler encontró depósitos de sarro blanco, y no encontró ningún rastro de carne. “De hecho, el dictador era vegetariano”, explica Charlier. Por otra parte, el examen dental no encontró rastro alguno de pólvora, lo que indica que no se colocó un arma en la boca, sino que lo hizo, más probablemente, en el cuello o la frente.

A su vez, los depósitos azulados que se ven en sus dientes postizos podrían indicar una "reacción química entre el cianuro y el metal de las dentaduras postizas", dicen los investigadores.

"No sabíamos si había usado una ampolla de cianuro para suicidarse o la causá fue una bala en la cabeza. Probablemente, fueron ambas cosas", añaden los científicos, que han publicado su investigación en la revista European Jounal of Internal Medicine.

"Podemos descartar todas las teorías conspiraoicas sobre Hitler. No huyó a la Argentina en un submarino, no está en una base oculta en la Antártida o en la cara oculta de la luna", concluye.

El estudio, por tanto, viene a confirmar la versión oficial de los hechos acaecidos al final de la Segunda Guerra Mundial, semanas que Hitler vivió encerrado en su búnker junto a sus más allegados, incluida la que se convertiría en su esposa en una ceremonia improvisada, Eva Braun.

Finalmente, desesperado, acorralado, y viendo el estrepitoso final de su sueño de una hegemonía germánica grandiosa y pura, el avance de los aliados, que comenzaban ya a asolar Berlín, no le dejó otra opción a su ego que abandonar por sí mismo este mundo, antes de prestarse a ser rehén del enemigo.

Braun, que había jurado acompañarle en su dramática travesía, se suicidio junto a él, y ambos cadáveres fueron quemados en el jardín de la cancillería. No obstante, el estudio no aporta datos sobre que pueda existir resto alguno de la mujer.

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