Vídeo de la semana

Cagliostro, el mayor embaucador de la historia

Giuseppe Balsamo, conocido como conde de Cagliostro, revolucionó la Europa del siglo XVIII cn sus curas milagrosas y sus profecías.

Este gran embaucador ni siquiera fue sincero con su nombre. El denominado conde Alessandro di Cagliostro no era conde. Nada de su nombre tenía algo de verdad. Su título era completamente falso y su apellido lo adoptó de una tía y un tío ricos. En cambio, su nombre real era Giuseppe Balsamo quien comenzó su vida en Palermo, la sede de Sicilia, el 2 de junio de 1743.

Nacido en una familia muy humilde, su madre afirmaba descender de Charles Martel, el líder franco medieval que detuvo la conquista del Califato Omeya de Europa en el año 732 d.C. A pesar de tratarse de una familia pobre, Balsamo era brillante, se le daba bien la pillería por las calles de Palermo. y cuando era adolescente se convirtió en novicio con los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, dedicada a la medicina y al servicio religioso.

Tras escapar de Sicilia tras una serie de delitos menores, viajó por Grecia, Egipto, Persia, Arabia y Rodas y, al parecer, estudió alquimia (quizá con la orden de los Hermanos Hospitalarios, aunque la vida monástica no era lo suyo). Dejó la orden -hay fuentes que dicen que fue expulsado- y, en un momento de su vida decidió adoptar el título de conde y en 1768 se casó con la bella romana Lorenza Feliciani, llamada Serafina. Aquí es donde comienza su gran carrera de engaños por toda Europa.

 


Las estafas

Se le daba fabulosamente bien el arte del engaño, la falsificación (gracias a que estudió arte durante un tiempo), por lo que empezó a labrarse un nombre en base a su conocimiento de ritos secretos y sagrados, lo que le valió el apelativo de “mago”. Cagliostro viajó a las principales ciudades europeas, vendiendo elixires de juventud y polvos de amor y haciéndose pasar por alquimista, adivino, médium y sanador milagroso. Hasta se convirtió en personaje de moda en la sociedad parisina de 1785, sobre todo, entre la nobleza.

 

¿Y su mujer?

Resulta que Serafina también tenía un don para estafar a la gente, así que la pareja se convirtió en el mejor dúo para llevar a cabo toda clase de tropelías engañosas a lo largo de sus vidas. Algunos afirman que la pareja abandonó Roma porque atrajeron la atención de la Inquisición. De cualquier manera, continuaron realizando sesiones espiritistas y vendiendo elixires.


A Cagliostro se le atribuye la cofundación de la masonería egipcia a principios de la década de 1780. Esta secta se basa supuestamente en los ritos de las antiguas deidades Isis y Osiris, y presenta extensas imágenes de muerte y renacimiento.

 


El conflicto determinante

El escándalo conocido como “El asunto del collar de diamantes” (en el que estaría implicado el nombre de María Antonieta) le llevó a pasar nueve meses en la prisión de la Bastilla y luego fue desterrado de Francia. Posteriormente, su mujer lo denunció a la Inquisición como hereje, mago y prestidigitador, por lo que fue juzgado y condenado a muerte, pero su sentencia sería conmutada por cadena perpetua en la fortaleza de San Leo en los Apeninos, donde finalmente murió.


El mayor embaucador de la historia falleció el 26 de agosto de 1795 a la edad de 52 años. Su mujer fue absuelta pero internada en el convento de Santa Apolonia, en el Trastevere, donde falleció años más tarde.

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

Continúa leyendo