Buero Vallejo, un genio del teatro

Antonio Buero Vallejo, uno de los dramaturgos españoles más prestigiosos y de mayor éxito del siglo XX, nació el 29 de septiembre de 1916.

Buero

Hace poco más de un siglo, nacía en Guadalajara el dramaturgo y pintor Antonio Buero Vallejo. Hijo de un atípico militar gaditano muy aficionado a la literatura y el teatro, la pasión por las artes escénicas le llegó por las funciones a las que les llevaba su padre y que le animaron, a los nueve años, a dirigir sus propias obras en un teatro de juguete. También se aficionó a la lectura en la gran biblioteca paterna, así como a la música y la pintura (campo en el que destacó desde los cuatro años). En 1932 recibió un premio literario por uno de sus relatos y en 1934 la familia se trasladó a Madrid, donde Antonio ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.

Para la familia Buero, la Guerra Civil tuvo dramáticas consecuencias: su padre, de convicciones republicanas, fue fusilado el 7 de diciembre de 1936 y Antonio, llamado a filas y afiliado del Partido Comunista por aquel entonces, fue detenido y condenado a muerte en 1939, aunque se le conmutó la pena y salió de la cárcel en 1946. Durante su estancia en prisión, Buero Vallejo dibujó el famoso retrato de Miguel Hernández, a quien había conocido en Benicasim. De hecho, su primera labor profesional fue la publicación de dibujos en revistas, aunque pronto se decantó por la literatura y destacó como poeta, narrador y, sobre todo, dramaturgo.

 

Tras una primera obra teatral sobre la ceguera, ‘En la ardiente oscuridad’ (1947), ganó el premio Lope de Vega de 1948 con ‘Historia de una escalera’, cuyo estreno en 1949 tuvo tal éxito que lo consagró como gran dramaturgo para la crítica y el público. Esto fue el principio de una larga y prolífica trayectoria llena de grandes títulos –y de encontronazos con la censura franquista– en los que alternó el simbolismo (‘La tejedora de sueños’, 1952), la crítica social (‘El tragaluz’, 1967, fue la primera mención a la Guerra Civil sobre un escenario desde el comienzo de la dictadura) y el drama histórico (‘Un soñador para un pueblo’, 1958; ‘El concierto de San Ovidio’, 1962).

Buero Vallejo estuvo casado con la actriz Victoria Rodríguez desde 1959, con la cual tuvo dos hijos aunque el menor, Enrique, falleció en un accidente de coche con tan solo 24 años, Este fue otro golpe trágico en la vida de Buero Vallejo, que continuó escribiendo y estrenando sus obras con éxito durante el final de la dictadura y ya en los tiempos de la democracia. Convertido en un autor indiscutible, ingresó en la Real Academia en 1971 y obtuvo numerosos galardones por su amplia obra y carrera, destacándose el Premio Nacional de Teatro (1980), el Premio Cervantes (1986) y el Premio Nacional de las Letras Españolas (1996). Antonio Buero Vallejo falleció en Madrid el 28 de abril de 2000, a la edad de 83 años.

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