Auschwitz: estas fueron las 6 prácticas más aterradoras de los nazis

El Holocausto acabó con millones de personas aplicando métodos inhumanos.

 

Más de un millón de personas murieron en Auschwitz. Con la llegada al poder de Hitler y los nazis en Alemania se inició un proceso de exterminio que pretendía acabar con todos los judíos y “razas” inferiores: el Holocausto. Millones de personas fueron transportadas a campos de concentración donde cada día sufrían trabajos forzados, maltratos, hambre, enfermedades y, al final, la muerte de una u otra manera. Auschwitz fue uno de los enclaves centrales del proceso. Ubicado en un nudo de comunicaciones ferroviarias, los trenes vomitaban constantemente reclusos que pasaban sus últimos días en el infierno del mundo real que fabricaron los nazis.

Del millón de muertos en Auschwitz, se estima que unos 870 000 fueron gaseados nada más llegar. Fue la manera más directa y masiva de ir acabando sistemáticamente con los reclusos.

La “Bestia de Auschwitz”

María Mandel trabajó como supervisora en Auschwitz y otros campos de concentración nazis. Su crueldad ilimitada le hizo granjearse el respeto de sus superiores, el mayor de los temores entre los prisioneros y, sobre todo, entre las prisioneras, meras “mascotas judías” para Mandel. Arramblaba con la dignidad, humanidad y, en fin, con la vida de toda aquella mujer que tenía la mala fortuna de caer en sus manos. María Mandel solía llevar guantes blancos que, al final de cada jornada, terminaban manchados de la sangre de sus víctimas. Solía flagelar a las internas, obligándolas a contar en alto cada golpe. Difícilmente superaban diez golpes. Perdían la cuenta y poco después caían exhaustas para, más tarde, perder la vida. Muchas de ellas eran abandonadas al aire libre en pleno invierno, por lo que sus cuerpos amanecían sin vida tras sufrir hipotermia. Desde octubre de 1942, Mandel se encargó de seleccionar a las mujeres que iban a la cámara de gas. De ella dependía que una mujer viviese un día más. Como si de la villana de una película se tratara, solía acompañar todos sus actos con música clásica alemana.

Epidemias e infecciones

La salud y la higiene eran una causa imposible en este lugar. Después de las ejecuciones, los cadáveres eran apilados, lo cual generaba epidemias que hacían estragos entre los reclusos. Los pijamas a rayas de los presos se reutilizaban. Sin limpieza ni desinfección previa alguna, se entregaban a los que bajaban de los vagones y llegaban por primera vez a este infierno. Muchos de ellos acababan envenenados por el gas que había infectado los ropajes anteriormente.

Ataques de perros

El 13 de diciembre de 1945, Irma Grese fue condenada por los aliados. En las actas del juicio se recogían las siguientes acusaciones:

“Ha sido descrita como la peor mujer de todo el campo. No había crueldad que no tuviese relación
con ella. Participaba regularmente en las selecciones para la cámara de gas, torturando a discreción.
En Belsen, continuó con el mismo comportamiento, igualmente público. Su especialidad era lanzar
perros contra seres humanos indefensos”.

Irma Grese fue ejecutada en la horca. Solo tenía 22 años.

Experimentos médicos

Muchos científicos vieron un campo de pruebas en Auschwitz para experimentar con personas, directamente tomadas como conejillos de indias. Los médicos probaron fármacos en los reclusos para investigar curas a infinidad de enfermedades, estudiaban los síntomas e incluso probaron en distintas “razas” para ver cómo actuaba cada tratamiento en ellos. La idea era seguir avanzando en esa limpieza racial que pretendían los nazis. Procuraron desarrollar una esterilización masiva de judíos, gitanos y demás colectivos que los nazis consideraban inferiores.

El “Ángel de la muerte”

Josef Mengele tiene el dudoso honor de encontrarse entre los “médicos” (un calificativo erróneo, pero todo sea por entendernos) más sádicos y crueles de toda la Segunda Guerra Mundial. Su actividad en Auschwitz se resume a un laboratorio de pruebas con humanos que sufrieron las peores atrocidades de manera forzada hasta la muerte.

Su primera intervención fue erradicar el tifus, una epidemia que llevaba meses siendo un problema en Auschwitz. Para ello mandó gasear a 1 600 personas de una vez: todo hombre, mujer y niño que identificó con síntomas de tifus. Su frialdad a la hora de abordar el suceso junto al resto de acciones inhumanas le llevaron a ser apodado el “Ángel de la muerte”.

Los nazis pretendían “clonar” a super hombres para crear una nueva y selecta raza aria. Creían que una de las claves podía estar en el estudio de los hermanos gemelos. Mengele llevó a cabo todo tipo de experimentos en reclusos gemelos y en personas con malformaciones para comprobar si las virtudes y los problemas genéticos eran hereditarios o estaban relacionados con las “razas” humanas. Entre las acusaciones a Mengele se puede leer:

“Las investigaciones sobre los gemelos ocuparon una gran parte de los pseudoexperimentos del
acusado, según las indagaciones previas del tribunal. Estos le resultaban especialmente interesantes
al régimen nazi, en especial en lo que se refiere a su deseo de incrementar la tasa de nacimientos
por medio de un aumento manipulado médicamente en el número de nacimientos de gemelos”.

Llamada por los nazis “la solución final al problema judío”, entre 1941 y 1945 tuvieron lugar la mayoría de asesinatos en masa de la población judía de Europa. Las atrocidades y casos concretos de los más de 6 millones de muertos (algunos elevan el número a 10 millones) son, como se puede imaginar, tan amplias y diversas como trágicas y terroríficas. La inagotable fuente de publicaciones históricas y ficticias que supone el Holocausto nos cuentan testimonios de uno de los procesos más duros de la humanidad. Unos actos retratados constantemente no con la intención de deleitarnos en el morbo, sino para que no caiga en el olvido el horror del que es capaz el ser humano.

Referencias:

Altares, G. 2016. Auschwitz, un campo que resume todo el horror nazi. elpais.com

G. Álvarez, M. 2018. María Mandel, la ‘Bestia de Auschwitz’, una antijudía sedienta de sangre. lavanguardia.com

G. Álvarez, M. 2018. Irma Grese, el ‘ángel’ exterminador de Auschwitz que asesinaba a mujeres y niños. lavanguardia.com.

P. Villatoro, M. 2015. Mengele, el sádico doctor nazi obsesionado con los experimentos humanos. abc.es.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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