Atila: más allá de la leyenda del rey de los hunos

Detrás del bárbaro cruel y despiadado se esconde la realidad de un caudillo capaz que unió bajo su mando a toda una confederación de pueblos bárbaros.

 

Con solo nombrarle, los contemporáneos de Atila podían sentir miedo. Un guerrero sanguinario. La mismísima encarnación del mal. Cómo debía ser una persona en el siglo V para ser conocido como el “azote de Dios”. Se decía que por donde pasaba su caballo no volvía a crecer la hierba. Sin duda, Atila fue un hombre temido en su tiempo y la historia así nos lo muestra. Pero detrás del personaje legendario se esconde un brillante caudillo que puso en jaque al imperio romano.

Todo depende del punto de vista

Mikel Herrán ha publicado el libro “La historia no es la que es, es la que te cuentan”. Únicamente el título resume de manera sencilla uno de los problemas más complejos de la historia. Esto es: el historiador es hijo de su tiempo y ya sea de manera consciente o inconsciente, vierte su ideología y perspectiva en sus narraciones dedicadas a contar el pasado.

Hoy día es común escuchar en España que somos descendientes culturales de los romanos. Se dice con orgullo, pues parece que lo romano marca lo bueno y lo que no es romano... pues parece menos bueno. Sin embargo, somos tan romanos como griegos, fenicios, visigodos, musulmanes, judíos y más de uno se sorprendería al ver de los lugares tan lejanos de los que pueden proceder parte de sus genes. Pero queremos ser romanos. Y es innegable que, en su mayor parte, nuestro pasado lo conocemos por lo que escribieron aquellos romanos y otros personajes en la misma órbita latina. Por ello, no es de extrañar que, si leemos acerca de Atila en textos escritos por sus enemigos, raro será encontrarnos calificativos positivos acerca de un bárbaro (y aun así los hay). Pero eso es lo que nos contaron en su momento y ahora, no diremos que toca ocuparnos de la historia que fue, sino simplemente contar otra.

Al igual que los historiadores, Atila fue hijo de su tiempo. Juzgarlo con nuestra mentalidad actual es, además de un error, del todo inútil. Ahora bien, en cuanto uno realiza el mínimo esfuerzo de ponerse en la piel del otro (recuerda que somos romanos) puede descubrir sorpresas como que el bárbaro Atila quizás también puede ser un ejemplo a seguir en vez de un bárbaro al que temer. De hecho, no fueron pocos los que lo siguieron.

¡Que vienen los hunos!

Al final del siglo IV los hunos estaban asentados en la Dacia, actual Rumanía, al otro lado de la frontera del imperio romano. Se trataba de un pueblo venido de las estepas asiáticas y habían logrado someter a otros pueblos bárbaros como los germanos, alanos y sármatas. Para los romanos de entonces, eran, pues, los más bárbaros entre los bárbaros. Varias fuentes los tachaban de salvajes, desleales, crueles apasionados por el oro que se alimentaban de carne cruda y raíces, vestidos con pieles, sin hogar donde residir, ni dioses a los que rezar.

Sin embargo, la realidad es que poco podemos contrastar acerca de su verdadera organización como pueblo. Todo apunta a que los hunos eran pastores seminómadas divididos en grupos que contaban con un jefe. Y, desde luego, se puede confirmar que no iban arrasando allí por donde iban, sino que acabaron conformando una aristocracia militar en base a su pericia como expertos arqueros y hábiles jinetes.

Un rey único

En cuanto a Atila, desde mediados del siglo V se erigió como jefe supremo de los hunos, los principales enemigos de Roma. Podemos romper con esa imagen de bárbaro cruel y despiadado en pocos ejemplos. De hecho, podemos hacerlo incluso con un autor romano contemporáneo de Atila. Prisco de Panio fue un filósofo e historiador nacido en la Grecia bajo dominio romano. Supone la fuente más rica para sacar información sobre los hunos ya que formó parte de una embajada enviada a la corte de Atila. En cuanto nos alejamos de la leyenda negra que rodea a Atila, de Prisco podemos leer sobre el caudillo huno:

“Un hombre digno y compasivo, modesto en sus hábitos y requisitos personales, cuya corte atrajo a hombres reflexivos procedentes de diversas naciones”.

Es muy probable que Atila hablase latín, le gustaba la poesía y construyó termas en su cuartel general para cuidar su higiene. De los hombres reflexivos de los que se hizo acompañar cabe destacar a Orestes, quien sirvió de consejero a Atila. Orestes fue el padre de Rómulo Augústulo, quien a la postre sería el último soberano del imperio romano de Occidente.

Solo un hombre carismático y magnánimo pudo reforzar a tal nivel la unión entre los hunos. Atila se convirtió en el líder de una gran confederación de pueblos que se extendía desde los Urales al Ródano. Guerreros de distintas culturas acudían a él para formar parte del ejército con el que plantó cara al imperio romano.

Solo estuvo ocho años en el poder y le bastaron para lograr una fama que dura hasta nuestros días. Lejos de combatir la imagen de hombre cruel y despiadado con la que era visto en Roma, Atila utilizó su leyenda en vida para recibir cuantiosos tributos por parte de Roma como pago para no ser invadida. Por estos elementos no es de extrañar que la historiografía cambie el punto de vista acerca del “azote de Dios”.

“La historia moderna califica a Atila de caudillo brillante, dirigente perspicaz y hombre que, lejos de la crueldad que se le atribuye, amaba la cultura y detestaba los excesos”.

Referencia:

Bussagli, M. 1988. Atila. Alianza.

Tarín, S. 2022. Atila, atrapado en la leyenda negra. Historia y Vida. Malos de la historia.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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