Así se hundió la Endurance, la nave de exploración ártica de Shackleton

El hallazgo del Endurance, el barco con el que Shakleton intentó atravesar la Antártida, recupera una de las gestas más espectaculares del siglo XX.

Lo que se llevaba esperando tanto tiempo sucedió, por fin, el 5 de marzo de 2022. La expedición Endurance22, capitaneada por John Shears, anunciaba el hallazgo de la Endurance, la nave de exploración antártica que naufragó en las gélidas aguas del mar de Weddell en 1915. La misión se coronaba de laureles al mostrar al mundo el casco intacto del barco a 3000 metros de profundidad, pero ¿cómo llegó la nave a los fondos abisales?

Ernest Shackleton, un viajero sin miedo

Ernest Shackleton
Retrato de Ernest Shackleton. Imagen: Wikicommons

El periplo del Endurance pertenece a la edad heroica de la exploración de la Antártida, un período en el que, entre las décadas finales del siglo XIX y las primeras del XX, distintas expediciones científicas y geográficas se adentraron en las regiones polares. Es el período en el que emergen figuras como Roald Amundsen, el primer explorador que alcanzó el polo sur.

El viaje a bordo de la Endurance no fue la primera aventura polar de Ernest Shackleton (1874-1922). El explorador angloirlandés inició su carrera en 1890 como miembro de la marina mercante y participó en diversas expediciones antárticas, como la denominada Discovery que llevó a Robert Falcon Scott al polo sur entre los años 1901 y 1904. En 1908, fue el responsable de liderar la expedición Nimrod, que puso a prueba su supervivencia cuando la nave zarpó abandonando a Shackleton y a otros miembros de la expedición entre la blancura cegadora de los hielos.

La Expedición Imperial Transantártica o Expedición Endurance zarpó del puerto de Plymouth en agosto de 1914. Estaba constituida por 27 personas bajo el mando de Shackleton. El grupo de exploración se proponía cruzar la Antártida desde la base establecida en el mar de Weddell hacia el estrecho de McMurdo. La idea era acampar en las costas del mar de Weddell y pasar el invierno hasta la llegada de la primavera, momento en el que habrían cruzado la Antártida en trineo.

A finales de ese mismo año de 1914, Shackleton y los suyos se adentraron en el mar de Wendell desoyendo las advertencias que los marineros de los barcos balleneros les habían hecho. La empresa suponía un peligro real: ese año estaba siendo especialmente frío y las masas de hielo constituían una amenaza evidente contra la integridad del barco. La advertencia, sin embargo, no frenó a Shackleton, pero su osadía tuvo un precio. En enero de 1915, la Endurance quedó atrapada en el hielo antes de poder atracar en la bahía de Vahsel.

La expedición permaneció aprisionada en la superficie helada durante varios meses. El hielo los fue cercando y la presión de las masas congeladas sobre el casco los obligó a abandonar el navío en octubre de 1915. Los tripulantes dejaron la Endurance y acamparon en las placas de hielo que flotaban sobre el mar. Esta situación límite se prolongó durante meses. En abril de 1916, los exploradores se aproximaron a mar abierto y pudieron, por fin, utilizar los botes salvavidas para desplazarse sobre las aguas y alcanzar las costas de Isla Elefante, en el archipiélago de las Shetland del Sur.

Allí, en la soledad isleña, sobrevivieron alimentándose de carne de foca y pingüino. También tuvieron que comerse a sus perros. La situación se prolongó hasta que una pequeña comitiva constituida por el propio Shackleton y cinco de sus compañeros consiguieron que un ballenero los llevara hasta las Islas Georgias del Sur, el lugar habitado más cercano a donde se encontraba la expedición, para dar la voz de alarma y rescatar al resto de la tripulación varada.

Shackleton relató los pormenores del viaje y el naufragio en un libro, South, mezcla de autobiografía y relato de aventuras que ha trascendido como historia de superación y supervivencia. A pesar de las asperezas del periplo y aun cuando tres miembros del grupo perecieron durante el viaje de regreso a bordo del Aurora, ninguno de los tripulantes del Endurance falleció durante la misión.

La historia del barco Endurance

Barco Endurance
El Endurance. Imagen: Wikicommons

La embarcación que la expedición Endurance22 ha logrado localizar fue un rompehielos que, con el nombre inicial de Polaris, se construyó en 1912 en los astilleros noruegos de Sandefjord. Se diseñó para asegurar la máxima resistencia y durabilidad en climas extremos, algo que se ha probado cierto más de cien años después de su hundimiento.

Inicialmente, la nave Polaris se había concebido para acomodar un turismo de lujo interesado en la caza de osos en las regiones árticas. Su lentitud y escasa capacidad de carga, sin embargo, la hacía poco práctica, por lo que sus constructores decidieron ponerla a la venta. Shackleton la compró para su expedición y la rebautizó Endurance, “resistencia”, un nombre profético que ha marcado su destino.

El hallazgo de la Endurance se suma a otros descubrimientos submarinos recientes, como el que sacó a la luz el Endeavour, el célebre barco de James Cook.

Referencias

Tallmadge, J. 2009. Shackleton in the Antarctic: Tragedy, Initiation, and the Epic of Endurance. Interdisciplinary Literary Studies, 10(2).

Proyecto Endurance22 (acceso: 11/03/2022)

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Erica Couto

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Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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