Alemania contra Rusia: así se desató la Operación Barbarroja

El principio del fin de los nazis estaba a solo un invierno.

 

El 22 de junio de 1941, un domingo a las tres y media de la madrugada, los soldados nazis al mando de Hitler invadieron la Unión Soviética. Se iniciaba así la acción militar de mayor envergadura de la historia de la humanidad. En apenas tres semanas, los nazis creyeron tener camino libre hasta Moscú, lo que suponía el éxito del plan militar. Se trataba de la “Operación Barbarroja”, pero los alemanes, no solo estaban equivocados, sino que resultó ser un fracaso para Hitler.

El plan de Hitler

En la cabeza del Führer, su estrategia era perfecta para acabar con la Unión Soviética y hacerse con sus ricos recursos. El alto mando alemán estaba lleno de confianza y seguridad en sí mismo tras el éxito militar que supuso la rápida conquista de Francia. El plan nazi para hacerse con el territorio soviético calculó unos tres o cuatro meses de campaña. Para llevarla a cabo, las fuerzas nazis plantaron cara a la Unión Soviética por tres frentes diferentes.

Ritter von Leeb dirigía la ofensiva por el norte. Querían atacar desde la costa báltica hacia Lituania y llegar hasta Leningrado, actual San Petersburgo. Fedor von Bock se encargó del frente que entraría por el centro de la frontera, dirección a Minsk (Bierlorrusia) y no parar hasta hacerse con Moscú. Por el sur, las fuerzas comandadas por Ritter von Runsdtedt tenían la misión de hacerse con Ucrania y la zona del Cáucaso, así lograrían conquistar la mayoría de la industria soviética, su granero particular y los campos petrolíferos.

Los nazis sumaban 3 400 tanques, 600 000 vehículos a motor, 7000 piezas de artillería y 625 000 caballos para casi cuatro millones de soldados. El exceso de confianza de los nazis hizo que la invasión fuera un fracaso: Hitler pensaba que los soviéticos, una raza inferior, no podrían hacer nada contra su poderío militar.

Los errores de Hitler

No sería la primera operación militar que sucumbió por el clima de Rusia (que se lo cuenten a Napoleón). El “General Invierno” era un poderoso aliado de los soviéticos y los nazis terminaron sufriendo su poder.

De entrada, Hitler quiso iniciar la invasión en primavera, pero fuertes lluvias inundaron la frontera con los soviéticos y convirtieron el suelo en un barrizal sobre el que poco podría hacer a pesar de su poderoso despliegue bélico. No fue hasta el verano cuando los nazis invadieron la URSS y, como pensaban que la invasión no duraría más allá de diciembre, solo una quinta parte del ejército alemán contaba con ropa de invierno.

Según los especialistas, otro de los errores que dieron al traste el plan de Hitler fue dividir su ejército. Se piensa que, si hubiese centrado todos sus esfuerzos en hacerse con Moscú, habría tenido más opciones de conquistar la Unión Soviética. A esto se une el error de cálculo por parte del ejército nazi, que no supo medir el colosal territorio con el que contaban los soviéticos, ni la capacidad de enviar soldados de refresco al frente constantemente. Hitler tenía la calidad militar, Stalin tenía la cantidad y jugaba en casa.

Los soviéticos no estaban preparados

Los nazis comenzaron la invasión masacrando al Ejército Rojo. El líder soviético, Iósif Stalin, no creía que Alemania se atreviese a romper el pacto de no agresión que habían firmado dos años antes. Ni mucho menos que Hitler fuera capaz de posicionar su ejército de manera tan rápida frente a las fronteras soviéticas.

Cuando los nazis iniciaron el ataque, muchos soldados encargados de defender la frontera salieron a combatir en camisón. Totalmente desprevenidos, la guerra relámpago practicada por los nazis resultó una carnicería para militares y civiles soviéticos.

 

El principio del fin nazi

Pero a medida que la brutalidad nazi avanzaba por el territorio ruso, la reacción patriótica y la lucha por sobrevivir se fue activando por parte de la población que sufrió la invasión. Las fuerzas soviéticas se fueron recomponiendo paulatinamente y cada vez presentaban una mejor defensa contra la ofensiva nazi.

El otoño mostró un prólogo de lo que acabarían sufriendo los soldados nazis. Las lluvias atraparon en el barro a soldados, caballos y vehículos, rompiendo las líneas de abastecimiento. Esta desconexión entre el frente y los recursos impidió a los alemanes conquistar Moscú. Mientras tanto, en palabras del especialista Antony Beevor:

“Si un Ejército defensor, por muy mal armado y entrenado que esté, tiene una enorme masa de tierra a la que retirarse, entonces el atacante, por muy bien entrenado o armado que esté, perderá todas sus ventajas. La única esperanza de victoria de Hitler era convertir la invasión de la Unión Soviética en otra guerra civil levantando un ejército de un millón de ucranios y otros antisoviéticos, como se le instó a hacer, pero se negó a poner a los Untermenschen eslavos en uniformes alemanes por principios”.

El fracaso de la operación relámpago que había planeado Hitler se confirmó con las primeras nevadas. Una invasión que apenas iba a requerir cuatro meses, se convirtió en una guerra que se alargó hasta 1945. Sin embargo, desde 1942, con la batalla de Stalingrado como punto de inflexión, el ejército alemán comenzó a perder su iniciativa en la invasión, perdiendo terreno ante los Aliados, quienes se acabarían llevando la victoria y acabando con la Alemania nazi de Hitler.

Referencias:

Altares, G. 2021. Operación Barbarroja: el día en que Hitler perdió la Segunda Guerra Mundial. elpais.com.

Beevor, A. 2014. La Segunda Guerra Mundial. Pasado & Presente.

Cervera, F. 2020. La Operación Barbarroja y la defensa de Moscú durante la II Guerra Mundial. historia.nationalgeographic.com.

Corominas i Julián, J. 2021. Operación Barbarroja: la mayor batalla de la historia de la humanidad. elconfidencial.com.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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