Adiós a las tropas aliadas en Berlín

El 8 de septiembre de 1994, Alemania se despidió de las tropas de Reino Unido, Francia y EE UU, que habían ocupado Berlín Occidental durante la Guerra Fría.

Último desfile de las tropas aliadas en Berlín
Ver galería El Muro de Berlín

En 1994 miles de berlineses vieron por última vez desfilar por las principales vías de la ciudad a las tropas aliadas occidentales –franceses, británicas y estadounidenses–, que desde la finalización de la II Guerra Mundial protegieron el sector de la capital alemana mientras existió el muro que dividió la ciudad.

Con ceremonias militares, un sinfín de discursos, desfile de soldados alemanes con antorchas por la Puerta de Brandeburgo, un impresionante despliegue policial, las tropas de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia dejaron Berlín, donde habían permanecido estacionadas casi medio siglo. El canciller federal alemán, el democristiano Helmut Kohl (CDU), aseguraba que Alemania estaba preparada para asumir su responsabilidad por la paz en el mundo.

Las tropas soviéticas se habían retirado una semana antes, el 31 de agosto. Se cerraba así una página que abarca casi medio siglo de la reciente historia de Europa: la despedida de los últimos soldados rusos, el ejército que permaneció en Alemania, primero como liberador y luego como ocupante.

Esta ceremonia se celebraba más de 49 años después de aquella histórica foto en la que un soldado del Ejército Rojo ondeaba la bandera con la hoz y el martillo sobre las ruinas del Reichstag en Berlín, símbolo del derrumbamiento del régimen nazi.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la población alemana vivió el bloqueo de Berlín Oeste en 1948, ordenado por Stalin; la represión por los tanques soviéticos del levantamiento obrero y popular, el 17 de junio de 1953; y por último la construcción del Muro de Berlín el 13 de agosto de 1961, que separó a Alemania en dos por más de 1.000 kilómetros de alambradas y campos de minas.

En 1994, quedaban en el país germano más de 2.100 soldados rusos de lo que en su día fuera orgullo y tropa de élite del Ejército Rojo, el llamado Grupo Occidental estacionado en Alemania. En los cinco años anteriores, desde la caída del muro de Berlín, unos 700.000 soldados rusos habían abandonado ya Alemania y casi medio millón de personal civil y familiares que volvía a su patria en una situación económica precaria.

En la organización de estas despedidas militares, por su carácter diplomático, se organizaron por separado, al parecer ni el gobierno alemán ni los aliados querían mezclar las dos ceremonias, para así remarcar las diferencias entre los países considerados amigos y la potencia ocupante en la RDA.

La ayuda aliada

Los aliados occidentales llegaron a Berlín en 1945, como ocupantes, junto con los soviéticos. La cuidad se dividió en cuatro zonas tras la guerra mundial y la caída del nazismo.

Cuando se inició la llamada Guerra Fría, el bloqueo de los accesos por tierra a Berlín desde la RFA obligó a los aliados occidentales a abastecer la ciudad con un puente aéreo que duró casi 11 meses y costó la vida a 78 pilotos.

Los habitantes de Berlín no olvidaron este gesto ni tampoco la visita de John F. Kennedy cuando pronunció ante el muro la célebre frase Ich bin ein Berfiner (Soy un berlinés).

Etiquetas: Alemania, Berlín, Ejército, Guerra Fría

Berlín hoy

"Berlín llegará un día a ser la capital de Alemania, pero será la capital del aburrimiento", escr...

Ver

COMENTARIOS