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Frases célebres de Clara Campoamor

Se la considera el principal artífice en España de la obtención del voto de la mujer, y, en consecuencia, del sufragio universal, en las Cortes de 1931. Hoy la recordamos con frases como esta: “La división tan sencilla como falaz hecha por el gobierno entre fascistas y demócratas para estimular al pueblo no se corresponde con la verdad”.

Clara Campoamor Rodríguez nació el 12 de febrero de 1888 en Madrid. De familia humilde, trabajó desde muy joven y ejerció como como profesora especial de taquigrafía y mecanografía en las Escuelas de Adultas de Madrid. Logró matricularse en la Facultad de Derecho, por la que se licenció el 19 de diciembre de 1924. 

Fue en sus años de universitaria cuando comenzó a interesarse por la política, haciendo de conferenciante en la Asociación Femenina Universitaria y en la Academia de Jurisprudencia. Su discurso se centraba en defender siempre la igualdad de derechos de la mujer y la libertad política. 

Tras proclamarse la Segunda República, Clara Campoamor fue elegida diputada por la circunscripción de la ciudad de Madrid en las elecciones de 1931. Curiosamente, las mujeres en aquella época en España podían ser elegidas, pero no votar. No obstante, el sufragio universal comenzaba a ser una tendencia en el resto del mundo. En los primeros años del siglo XX, las mujeres habían ganado el derecho al voto en las elecciones nacionales de Nueva Zelanda (1893), Australia (1902), Finlandia (1906) y Noruega (1913). En Suecia y Estados Unidos tenían derecho a voto en algunas elecciones locales. Pero no así en España. 

Así, durante el periodo de las Cortes Constituyentes de 1931, Campoamor contribuyó a elaborar el proyecto de la Constitución de la nueva República. Para su elaboración, como diputada, luchó por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad jurídica de los hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio, el divorcio y el sufragio universal o voto femenino. 

Por su parte, los sectores de la izquierda –con algunas excepciones– se negaban a conceder el sufragio universal porque, según ellos, la mujer estaba muy influida por la Iglesia y votaría a favor de la derecha. Finalmente, la resolución final se obtuvo el 1 de octubre, con la aprobación del artículo 34 que posibilitó el sufragio femenino: 161 votos a favor y 121 en contra. 

En 1934, Clara Campoamor abandonó la política, escribió varias obras, y al estallar la Guerra Civil, se exilió en Ginebra. Murió de cáncer el 30 de abril de 1972. 

Hoy, la recordamos con algunas de sus frases más célebres: 

"Estoy tan alejada del fascismo como del comunismo, soy liberal" 

"La libertad se aprende ejerciéndola" 

“Es imposible imaginar una mujer de los tiempos modernos que, como principio básico de individualidad, no aspire a la libertad” 

“La victoria total, completa, aplastante de un bando sobre el otro, cargará al vencedor con la responsabilidad de todos los errores cometidos y proporcionará al vencido la base de la futura propaganda, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras” 

“El feminismo es una protesta valerosa de todo un sexo contra la positiva disminución de su personalidad” 

“La división tan sencilla como falaz hecha por el gobierno entre fascistas y demócratas para estimular al pueblo no se corresponde con la verdad” 

“Me siento ciudadana antes que mujer” 

“Yo y todas las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser” 

“A mí pudiéronme cargarse todos los pecados políticos imaginarios de la mujer, y pasárselo todas las cuentas del menudo rencor” 

“No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer” 

 

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