7 frases históricas de Marie Curie

Profundizamos en la figura y el genio de Marie Curie a través de algunas de sus frases más conocidas.

Imagen: Wikimedia Commons.

El 7 de noviembre de 1867, en Varsovia, nacía Marie Curie. La investigadora más veces galardonada con el Premio Nobel a lo largo de la historia  dedicó su vida a la ciencia, haciendo frente a una sociedad que negaba a las mujeres las oportunidades y el reconocimiento académico que si daba a los hombres.

Nacida como Maria Salomea Skłodowska, era hija de un profesor de Física y de una maestra de clase media. La situación familiar era delicada y esto hizo que Marie tuviera que trabajar como institutriz para una familia de abogados. Curiosa por naturaleza, en Polonia no podía ir a la universidad y el dinero de la familia se destinó a que su hermana mayor acudiera a la Sorbona para estudiar Medicina por lo que Marie decidió casarse con Casimir, el hijo de sus empleadores del que se había enamorado. El enlace se rompió por la negativa de los padres d Casimir pero Marie se encontró con la sorpresa de que su hermana se iba a casar y ya no necesitaba el dinero para estudiar en Francia, por lo que ella misma pudo acudir a la Sorbona en 1891.

Marie fue la primera de su promoción al graduarse en Física y Matemáticas y nada más concluir sus estudios entró a trabajar al laboratorio de Pierre Curie, con quien compartiría su pasión por la ciencia y sus descubrimientos y con quien se casaría. Juntos pasarían de estudiar el magnetismo para centrarse en la radiación del óxido de uranio. De este consiguieron extraer dos elementos químicos desconocidos, el polonio y el radio, descubrimiento que les valió el Premio Nobel en 1903. Sus investigaciones en el campo continuaron durante los siguientes años y Marie hizo grandes avances en la aplicación de los elementos radiactivos en el campo de la medicina.

Las investigaciones que realizaban las compaginaron con su actividad docente (ya fuera en institutos o en la Sorbona) y el cuidado de sus dos hijas. En 1906, Pierre sufrió un accidente y falleció por lo que Marie continuó sola con su trabajo. Llegó a ser la primera mujer en tener una cátedra en la Sorbona y la primera persona en ser galardonada dos veces con el Nobel.

 

Para recordar sus aportaciones a la ciencia y su inspiradora vida, reunimos algunas de sus frases más conocidas:

"Un científico en su laboratorio no es sólo un técnico: es también un niño colocado ante fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas".

"La vida no merece que uno se preocupe tanto".

"En la mayoría de escuelas se dedica demasiado tiempo a la enseñanza de la lectura y la escritura, y se mandan demasiados deberes, mientras que apenas se realizan ejercicios prácticos para completar su formación científica".

"La ciencia la hacen personas, donde sea, en una buhardilla, cuando tienen el genio investigador, y no los laboratorios, por ricos que se construyan y se doten".

"Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo".

"No hay que temer a nada en la vida, solo hay que comprender".

"Convendría sentir menos curiosidad por las personas y más por las ideas".

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