1968: ¡Arde Estados Unidos!

El año 1968 en EE.UU fue testigo de protestas estudiantiles, motines raciales y hasta de dos asesinatos que marcaron la Historia del país: Luther King y Bobby Kennedy.

Defensores de los derechos civiles en Memphis

El relato de lo que ocurrió en 1968 en EE UU no puede entenderse sin situarse en medio de ese clima de violencia que inundaba la vida del país. En 1967, se había más que doblado el número de soldados americanos muertos en Vietnam: 9.353 de un total de 15.997 desde el inicio del conflicto, con una cifra de heridos que rozaba los 100.000. Y los primeros datos del 68 presagiaban un empeoramiento: el 2 de enero, minutos antes del fin de la tregua de Año Nuevo, el Vietcong mató en una sola acción a 26 soldados yanquis; al cabo de la primera semana del año, ya eran 185 los caídos. Ello a pesar de que el ejército americano contaba con una potencia letal temible: en esos mismos siete días había acabado con la vida de 1.438 enemigos y la semana siguiente batió su récord absoluto de toda la guerra, al eliminar a 2.968 combatientes del régimen comunista norvietnamita.

Frente a esta realidad, los americanos no encontraban alivio en el interior de su propia nación, donde la inestabilidad y la inseguridad se estaban convirtiendo en la norma. El conflicto racial había desbordado su marco tradicional –los estados del sur, siempre anclados en las inercias de su pasado esclavista– para llegar a las grandes urbes del norte. El año anterior se habían producido en ellas gravísimos disturbios, hasta un número de 159, lo que llevó a acuñar la frase “El largo verano caliente de 1967”, ya que la mayoría de enfrentamientos tuvieron lugar en esas fechas. El más destructivo fue el de Detroit, que duró cinco días y en el que hubo 43 muertos, 1.189 heridos y 2.000 edificios dañados.

Si la situación ya era de por sí problemática, aún podía empeorar, y así ocurrió en todos los frentes. En Vietnam, la guerrilla comunista lanzó por sorpresa el 31 de enero la llamada Ofensiva del Tet (nombre de la fiesta de Año Nuevo en ese país). No fue una operación militar más, sino el primer caso de ataques suicidas con un gran componente mediático; algo que hoy, por desgracia, resulta habitual, pero que entonces era una absoluta novedad como táctica militar o guerrillera. Sus acciones se desarrollaron primordialmente en Saigón, la capital de Vietnam del Sur, donde lanzaron pequeños comandos contra seis objetivos: la Embajada americana, la Estación de Radio Nacional, el Palacio de la Independencia y tres cuarteles generales. Con el efecto sorpresa a su favor, los asaltantes de la legación americana lograron introducirse en ella, igual que en la radio, donde tenían que cumplir una de sus principales misiones, de corte propagandístico: emitir a la nación un mensaje de Ho Chi Minh, algo que no lograron, ya que se cortaron antes las líneas de sonido que comunicaban con la torre de transmisiones. Sin embargo, lo sorpresivo de la ofensiva, su originalidad y el hecho de realizarse en la capital, donde estaba la mayoría de enviados especiales de la prensa, le proporcionaron una gran cobertura en EE UU, favorecida por las primeras emisiones vía satélite.

También te puede interesar:

La brutalidad de una imagen

Al día siguiente, el 1 de febrero, se iba a producir un hecho que, aunque aislado, daría la vuelta al mundo: en plenas represalias contra los autores de la ofensiva, el jefe de la policía nacional de Vietnam del Sur, Nguyen Ngoc Loan, ejecutó en plena calle y ante las cámaras a un detenido disparándole con su pistola. La brutalidad de la acción fue captada por la cámara del fotógrafo Eddie Adams, de Associated Press, y la imagen se convirtió en un acicate para todas las conciencias, alentando el movimiento contra la guerra en Estados Unidos.

La evolución del conflicto y la política de Johnson hacían que se requiriesen más soldados, por lo que su administración anunción la abolición de las prórrogas estudiantiles para alumnos de posgrado.

 

Más información sobre el tema en el artículo EE UU: un país en llamas de José Ángel Martos. Aparece en el MUY HISTORIA, dedicado a 1968. El año de los mil cambios.

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Historia en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

CONTINÚA LEYENDO