10 frases famosas de Adolf Hitler

El dictador nazi era un orador excepcional y utilizó su capacidad de atraer a las masas para lograr sus fines expansionistas.

Adolf

El líder alemán Adolf Hitler ha sido, sin duda alguna, uno de los personajes más relevantes de la historia del siglo XX. Estudiado hasta la saciedad, fue uno de los líderes políticos más relevantes y poderosos de su tiempo y su vida ha sido objeto de atracción desde hace mucho. Nacido en la región de Bohemia, recibió una educación pobre y principalmente autodidacta y malvivió como vagabundo tras haber fracasado su sueño de ser pintor. En Viena, ciudad donde pasó su juventud, nacieron sus prejuicios racistas contra una ciudad cosmopolita y cultural que no comprendía y que lo rechazaba.

Tras huir a Múnich, se alistó en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, donde actuó como cartero en el frente y de donde volvió con claras ideas pangermánicas. Considerado que la república de Weimar había traicionado a su pueblo al aceptar las condiciones del Tratado de Versalles, Hitler se unió a un partido radical del cual se convertiría en líder y renombraría como Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP). Tras un fallido intento de tomar el poder en 1923, pasó nueve meses en la cárcel y escribió en este tiempo su famoso libro ‘Mein Kampf’, donde plasmó su ideología antisemita, anticomunista, belicista, expansionista, pangermánica y defensora de la supremacía aria.

Utilizando el miedo y la incertidumbre de las clases medias, Hitler manipuló a su pueblo con su excelente capacidad oratoria para llegar al poder y convertir el sistema democrático en una dictadura en 1933. Sus famosos discursos atraían a miles de personas que bebían sus palabras y le aclamaban como a un dios en la Tierra, y esta habilidad que tenía la utilizó para sus fines políticos y expansionistas que desembocarían en el conflicto armado internacional más grande de la historia, la Segunda Guerra Mundial. Recopilamos algunas de sus frases más famosas que aportan algo de luz sobre su personalidad xenófoba y populista.

“Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad”.

"No es mi ambición esto de estar en guerra, pero sí lo es crear un nuevo estado nacional y social de la más alta cultura".

“Debe procurar que sólo engendren hijos los individuos sanos, porque el hecho de que personas enfermas o incapaces pongan hijos en el mundo es una desgracia, en tanto que el abstenerse de hacerlo es un acto altamente honroso”.

“Logré comprender igualmente la importancia del terror físico para con el individuo y las masas".

"Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia”.

"Cuando se inicia y desencadena una guerra lo que importa no es tener la razón, sino conseguir la victoria".

“Hay millones de huérfanos, lisiados y viudas entre nosotros. ¡También ellos tienen derechos! Para la Alemania de hoy ninguno ha muerto ni ha quedado lisiado, huérfano o viuda. ¡Tenemos la deuda con estos millones de construir una nueva Alemania!"

"Para poder continuar subsistiendo como un parásito dentro de la nación, el judío necesita consagrarse a la tarea de negar su propia naturaleza intima”.

"Con humanidad y democracia nunca han sido liberados los pueblos".

"Mañana muchos maldecirán mi nombre".

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