En la fábrica de neandertales

Muy Interesante

Las técnicas de visualización tridimensional han cambiado radicalmente la forma de trabajar de los paleoantropólogos. Equipados con procesadores gráficos de alto rendimiento y herramientas informáticas creadas ad hoc, estos expertos son capaces de tomar huesos de miles años de antigüedad, escanearlos en tres dimensiones, construir sus modelos virtuales, colgarlos en internet e incluso fabricar réplicas de resina idénticas a los originales.

Para el común de los mortales, todo el proceso puede parecer cosa de magia, pero esa es precisamente una de las tareas más importantes a las que se dedica Jean-Jacques Hublin, director del Departamento de Antropología Evolutiva del Instituto Max Planck, en Leipzig (Alemania). Esta institución cuenta con uno de los mejores sistemas industriales de tomografía axial computarizada -el BIR ACTIS 225/300-, un dispositivo muy utilizado como herramienta de diagnóstico médico que es capaz de reconstruir la estructura interna de una muestra mediante imágenes tridimensionales con una asombrosa resolución de hasta 0,8 micras -una micra o micrón equivale a la milésima parte de un milímetro-, suficiente como para recoger los detalles más ínfimos del objeto que se quiere estudiar.


Recreaciones superprecisas

317_r1bHublin, que es un experto en los procesos de interacción entre neandertales y humanos modernos, se dedica junto con su equipo a escanear varias colecciones de fósiles, incluyendo los huesos y dientes de Homo neanderthalensis que guarda como un auténtico tesoro el Instituto. El objetivo es que cualquier investigador, se encuentre donde se encuentre, pueda visualizar y manipular a través de la Red algo tan pequeño como el molar de uno de estos homínidos al menos tan bien y con idéntico detalle como si lo sostuviera entre sus manos. Aún mejor. El plan incluye producir réplicas exactas del modelo a partir de los datos informáticos.

El primer paso para crear los moldes de los que surgirán consiste en digitalizar el objeto original. Para ello se utilizan haces láser que, reflejados y ampliados por un espejo, recorren la superficie de la muestra sin entrar en contacto con ella. Un ordenador procesa entonces los datos obtenidos durante el "barrido" y convierte la información en una especie de malla poligonal que los técnicos del Laboratorio de Paleontropología Virtual pueden editar con un software específico. Cuando la superficie del objeto ha sido escaneada completamente de esa manera, se combinan todas las redes de imágenes para producir un molde tridimensional perfecto.


A la caza de respuestas

Una de las principales ventajas de la unidad tomográfica BIR ACTIS es que se puede transportar con facilidad. Además, el Instituto cuenta con el SkyScan 1172 micro-CT, otro ingenio portátil que utiliza una tecnología similar y que permite estudiar in situ muestras de hasta 68 milímetros de diámetro, lo que lo hace idóneo para evaluar dientes o vértebras, y con una impresora ZCorp Spectrum Z510, que permite obtener réplicas en 3D de objetos virtuales a escala 1:1. Pertrechados con este miniejército tecnológico, Hublin y su equipo esperan poder responder a dos preguntas que traen de cabeza a los paleontropólogos desde hace décadas: ¿qué factores propiciaron la aparición de los humanos modernos? y, sobre todo, ¿qué nos hace diferentes de los neandertales?


Ángela Posada-Swafford

Etiquetas: Curiosidades, Edad de Piedra, Neandertales, Prehistoria

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