Una concurrida taberna del siglo XVI

Algunos mesones fueron tan célebres como los clientes que los frecuentaron.

La taberna del siglo XVI

En el Madrid del siglo XVI, la calle de Tudescos –entre las calles de Luna y Gran Vía– acogió la taberna La Tinaja, frecuentada por dramaturgos, actores y directores de compañías teatrales.

Allí debió de conocer Cervantes, hacia finales de 1583 o comienzos de 1584, a Ana de Villafranca, quien por aquellas fechas estaba casada con el tabernero asturiano Alonso Rodríguez, que regentaba dicho mesón.

El autor del Quijote andaba inmerso en plena ebullición teatral –había acabado, en 1582, El trato de Argel, y es probable que hubiera dado fin a la comedia El cerco de Numancia al año siguiente–, por lo que no resulta extraño que fuera uno de los personajes del mundillo de la farándula que conformaban la clientela de la taberna de la calle de Tudescos.

Sea como fuere, lo cierto es que se cuenta que nació una encendida pasión amorosa entre el ya maduro escritor –de treinta y siete años de edad– y la joven esposa del tabernero, que acababa de cumplir veinte.

A comienzos del otoño de aquel año de 1584 Ana de Villafranca dio a luz a una niña llamada Isabel, que está considerada por el cervantismo actual como la única hija natural de Miguel de Cervantes.

Hoy la taberna La Tinaja ya no existe, pero su ubicación Tudescos, perteneciente al ramillete de calles hoy a un paso de la Gran Vía, que antes y después de la llegada de la calle reina a la planimetría madrileña ha mantenido cierta fama de noctámbula y peligrosa. Famosas eran sus tabernas y a su cobijo ha conocido la calle a sus visitantes más ilustres.

Etiquetas: Anécdotas de la Historia, Siglos de Oro, Teatro

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