El novio de la muerte

Después de tentar a la muerte metiéndose en un ataúd cada vez que cumplía un año más de vida, Pedrarias Dávila murió de vejez.

Tello Mañueco / S. M.
Pedrarias Dávila

Pedrarias Dávila, el despótico gobernador de Panamá, nació en Segovia y llegó a Panamá en 1514 al mando de una enorme flota con más de 2.000 hombres.

Bajo sus órdenes estuvieron personajes como Pizarro, Almagro, Hernando de Soto, Belalcázar o el cronista Fernández de Oviedo.

Pedrarias, hombre carente de piedad y lleno de supersticiones, se hacía acompañar siempre de un ataúd y hacía oficiar su propio funeral.

Tan siniestro ritual, según parece, se debía a que unos años antes de viajar a América sufrió una catalepsia y fue enterrado.

En plena ceremonia, el gobernador se despertó y, a partir de entonces, en el aniversario de aquel extraño suceso y en ocasiones señaladas, se hacía oficiar el funeral en vida, siempre dentro del ataúd como agradecimiento al divino suceso.

Para dar ánimos a sus hombres y también para amedrentar a sus enemigos, solía decir: “Don Pedro Arias no teme a nada, ya murió y a la misma muerte venció”.

Al fin, falleció en el año 1531, en la ciudad de León (Nicaragua), con más de 90 años y tras 16 de despótico mandato en los que la población indígena de Panamá casi llegó a desaparecer.

Etiquetas: Curiosidades, Historia

COMENTARIOS