¿Dónde está la Ciudad de los Césares?

El último número de la revista Muy Historia está dedicado a tesoros perdidos. Te damos un adelanto.

Muy Historia
Sebastián Caboto
Ver artículo El tifus llegó a Europa con los conquistadores españoles de América

Con el que comparte algunos elementos, la leyenda de la Ciudad de los Césares –también conocida como la Ciudad Encantada– es otra de las historias que alimentaron durante casi tres siglos la febril imaginación de los conquistadores españoles ávidos de oro.

A principios de 1525 se concedió a Sebastián Caboto, cartógrafo veneciano al servicio de España, el mando de una pequeña flota con la misión de encontrar una nueva ruta navegando hacia el oeste para llegar a las codiciadas Molucas, conocidas entonces como Islas de las Especias. La expedición estaba compuesta por ciento cincuenta hombres a bordo de tres barcos, que zarparon de Cádiz el 5 de abril de 1526. Cuando alcanzaron las costas brasileñas, los supervivientes de la expedición de Juan Díaz Solís les hablaron de la supuesta existencia de grandes yacimientos de oro y plata en el interior del continente. Siguiendo sus indicaciones, Caboto navegó hasta la desembocadura del Río de la Plata. La anchura de su cauce hizo que creyera que había encontrado el deseado paso hacia el oeste.

El 9 de junio de 1527, en las proximidades de la confluencia de los ríos Carcarañá y Paraná, el jefe de la expedición ordenó construir un fuerte al que bautizó con el nombre de Sancti Spiritus, primer asentamiento español en lo que hoy en día es Argentina. Mientras se preparaba para continuar su travesía fluvial, en noviembre de 1528 Caboto organizó una partida para explorar el interior del territorio. El grupo fue puesto bajo el mando del capitán Francisco César, aventurero de orígenes tan misteriosos como la aventura que protagonizó. Tras dividirse en tres grupos, los hombres comandados por César recorrieron a pie más de mil quinientos kilómetros de tierras inexploradas y hostiles, siendo los únicos que regresaron con vida a Sancti Spiritus.

A su regreso, los expedicionarios contaron un relato fantástico de lo que habían visto durante su viaje, historia que repitieron ante las autoridades de la Casa de Contratación cuando volvieron a Sevilla. Francisco César y sus compañeros de aventura atestiguaron haber llegado hasta una región en la que habían visto con sus propios ojos un tesoro incalculable de oro, plata y piedras preciosas. Aunque de sus palabras no se pudo determinar si se trataba de un territorio más o menos extenso o una ciudad, a partir del siglo XVI se empezó a citar aquel misterioso enclave como "lo de César!, en clara referencia a su descubridor, de lo que derivó el nombre de Ciudad de los Césares por el que fue conocido este mito.

Más información sobre el tema en el artículo La quimera del oro, escrito por José Luis Hernández Garvi. Aparece en el último monográfico de MUY HISTORIA, dedicado a Tesoros perdidos.

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Etiquetas: Historia de España, Leyendas

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