Un corazón no tan pétreo

El frío corazón del patricio Gayo Marcio Coriolano inspiró a Shakespeare.

S. M.
La madre de Coriolano ruega a su hijo que no ataque Roma.

El patricio romano Gayo Marcio Coriolano –siglo II a.C.– representa claramente la dualidad de esos corazones de piedra que se ablandan en el momento más inesperado.

Según describe el historiador Plutarco en Vidas paralelas, Gayo Marcio quedó pronto huérfano de padre y fue educado por su madre viuda. Llegó a ser un hombre importante y acometió grandes empresas, todas ellas buscando fundamentalmente la alegría de su progenitora.

Pero el carácter colérico del patricio le llevo a enfrentarse con sus conciudadanos y finalmente al destierro. Impulsado por el resentimiento se unió a los volscos, enemigos de Roma, y decidió tomar la ciudad.

Todas las embajadas que le enviaron desde el Senado para que depusiera su actitud fueron vanas. Las gentes acudían a los templos desesperadas por el inminente ataque del terrorífico Coriolano, hasta que un grupo de mujeres convencieron a su madre, Volumnia, para que fuera al campamento enemigo e hiciera desistir a su hijo de aquella empresa.

Volumnia, entre otras muchas razones, le expuso la siguiente: “si vences, serás recordado como el destructor de tu patria, y si eres derrotado, pasarás por haber sido el causante de los males afligidos a tu gente, y de haber pasado por encima del cadáver de quien te dio a luz”.

El inconmovible corazón del patricio Coriolano se ablandó ante las súplicas de su anciana madre y levantó el asedio, aún sabiendo que los volscos le condenarían a muerte. La hazaña inspiró a Shakespeare para crear su drama Coriolano.

Etiquetas: Curiosidades, Historia, Romanos

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