Séneca: filósofo y poeta, pero peor tutor!

Su obra y su ejemplo de vida (y de muerte) le han asegurado un lugar en la Historia. ¡Lástima que no tuviera tanto éxito educando a Nerón!

Jacobo Storch
Séneca
Ver artículo Descartes, padre de la filosofía moderna

Nacido en Corduba y educado en Roma, Lucio Anneo Séneca destacó como filósofo y poeta, además de como pedagogo y político. Por su buena posición familiar pertenecía al Senado y fue exiliado a Córcega entre los años 41 y 49, cuando le llamaron para ser el tutor del joven Nerón, por entonces elegido heredero del emperador Claudio. Desde su puesto de preceptor imperial una vez que Nerón ascendió al trono y junto con el prefecto de la guardia Burro, fue en la práctica el regente del Imperio hasta el año 62, en que perdió el favor imperial y todo su poder. Tras 3 años de retiro, Nerón le obligó a suicidarse por su presunta implicación en una conspiración. La imagen del valor estoico con que Séneca se dirigió hacia la muerte se ha convertido en un prototipo de la aceptación del destino y de los principios filosóficos que predicara en sus numerosas obras, divididas en textos poéticos y filosóficos: “Sobre la clemencia”, “De los beneficios”, “Diálogos”, “Epístolas morales”, “Tratado de Ciencias Naturales”, nueve tragedias y la citada “Transformación en calabaza de Claudio”, una venenosa sátira que escribió quien estuvo encargado del discurso oficial pronunciado en sus funerales.

Un filósofo práctico

En filosofía, Séneca adoptó una posición ecléctica, reuniendo de modo práctico las enseñanzas de la filosofía tradicional, especialmente la de corte estoico, y tanto sus textos como su postura vital tuvieron gran influencia en la literatura europea posterior.

Etiquetas: Filosofía, Romanos

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