Samaín, el día que los muertos caminan entre los vivos

En la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre se abren las puertas de este mundo al del más allá. Se celebra la comunión celta con los espíritus de los difuntos.

La noche de los muertos

Al caer la noche, las ánimas de los muertos retornaban a sus casas para visitar a los familiares todavía vivos. En esta visita aprovechaban para buscar alimento y calentarse en la lumbre, por lo que era costumbre dejar el fuego encendido esa noche y no barrer para no alejar a las posible ánimas que decidiesen acercarse a su hogar en vida.

En esta antigua festividad céltica coincidía el paso de un año para otro con el momento de apertura de las ánimas al otro mundo, el de los vivos. Los celtas también celebraban con el Samaín el final de las cosechas y daban la bienvenida al invierno.

Esta tradición fue estudiada y documentada en Galicia, así se redescubrió que ciertas costumbres gallegas estaban asociadas a la festividad de origen celta del Samaín. Aunque no fue hasta la década de 1990, cuando se empezó a celebrar esta fiesta en Galicia con el nombre de Samaín.

Año tras año, esta fiesta está más presente en localidades de toda Galicia. Además de los centros escolares, se unen asociaciones y otras entidades en la recuperación del Samaín, que desplaza a la celebración del Halloween, de procedencia sajona, que se celebra de forma cada vez más mayoritaria en otros puntos de España.

Y sí, también se tallan las calabazas y se introduce en su interior una vela. Pero, no es americano todo lo que parece. Porque en la conexión celta de la fiestas de los muertos también recoge que se colocaban iluminadas en encrucijadas de caminos para asustar a los transeúntes.

Etiquetas: Día de Todos los Santos, Halloween, Mitología

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