Pompeyo, bajo la sombra alargada de César

Pompeyo tuvo mala suerte: coincidió en época y trayectoria vital con Julio César, cuya gigantesca proyección aplastó el valor histórico de su figura.

Jacobo Storch
Cneo Pompeyo Magno
Ver artículo La Biblioteca de Alejandría

Como hijo de cónsul, la carrera militar de Cneo Pompeyo comenzó al servicio de Sila contra los seguidores de Mario en el año 80 a.C., tras lo cual consiguió el triunfo y el título de “Magno” con el que sería conocido en adelante. Tres años después mandaba las tropas destinadas a acabar con la rebelión de Sertorio en Hispania, donde su actuación política le granjeó multitud de amigos y clientes. En el año 72 colaboró con Craso para reprimir la sublevación de Espartaco y sus seguidores, por lo que recibieron sendos triunfos y dos años después ambos fueron elegidos cónsules. En el año 67 dirigió con éxito una campaña naval contra el grave peligro de los piratas en el Mediterráneo oriental, que realizó en tan sólo tres meses y le reportó una enorme popularidad. Tras conseguir del Senado el mando de las campañas de Oriente con la ayuda de Cicerón, acabó definitivamente con el peligro de Mitrídates en el Ponto y anexionó como provincias romanas las regiones de Bitinia, el Ponto y Siria, lo que le supuso su tercer triunfo.

Después de que el Senado no le permitiera cumplir sus promesas de reparto de tierras entre los veteranos del ejército, Pompeyo se alió en el año 60 con César y Craso para compartir el poder (el llamado con posterioridad “primer triunvirato”), repitiendo así el consulado en el año 55. La alianza con César se reforzó al casarse con Julia, la hija de éste, si bien enviudaría pronto.

Lucha de titanes

La temprana muerte de Craso dejó el campo libre a Pompeyo y a César; la grandeza de aquél tenía sus límites en la grandeza de éste, por lo que poco tiempo después, desde el año 49, ambos se hallaban enemistados hasta llegar a una guerra civil abierta, al ser los dos las respectivas cabezas de fila de facciones enfrentadas, los populares y los optimates. A pesar de contar con el apoyo del Senado, la superioridad táctica de César se impuso y Pompeyo huyó a Grecia. En el año 48, Pompeyo pudo vencer a César en la batalla naval de Dirraquio, pero finalmente fue derrotado en el combate de Farsalo. Escapó a Egipto, pero a su llegada fue asesinado.

Etiquetas: Políticos, Romanos

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