Kent Weeks: "En Egipto hay trabajo para varias generaciones de arqueólogos"

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-¿Cómo se le ocurrió buscar precisamente esta tumba, la KV 5 (siglas de Kings Valley, Valle de los Reyes)?
-En 1979 empezamos a hacer un mapa del Valle de los Reyes en el que aparecieran todas las tumbas. Al comenzar, nos dimos cuenta de que había algunas que se conocían en el siglo pasado, pero se habían perdido. Una de ellas era la KV 5. Sólo había estado en ella el egiptólogo Burton, que en 1825 se adentró 15 o 20 metros. Consultamos un mapa que hicieron las tropas de Napoleón en 1800 y en él estaba señalada una tumba que podía ser la de Burton. En 1987, el gobierno egipcio pretendía ensanchar una carretera dentro del Valle de los Reyes para que pasaran los autocares de turistas y temimos que afectara a la tumba. Empezamos a excavar y la encontramos a los 10 días.

-¿Sólo tardaron 10 días?
-Sí, tuvimos suerte, porque suponíamos que estaba ahí. Burton entró en una habitación con pilares y no vio nada porque la estancia estaba llena de arena. Así que dijo: "Esto no es importante. Me voy". También entró Carter en 1910 y, como tampoco vio el corredor, se fue. 

-Pero ustedes no pensaron lo mismo...
-No, tardamos seis años en despejar el principio de la tumba, trabajando muy despacio, porque estaba llena de residuos que con las lluvias se habían vuelto duros como el cemento. Registramos 10 inundaciones distintas que han sucedido en los últimos 3.000 años. Lo interesante era que en ese cemento no había ningún objeto: nadie había pisado allí durante 30 siglos.

-¿Cómo pasaron aquella sala primera a la que llegó Burton?
-Fue terrible. Estaba todo oscuro, lleno de arena y rocas. Tuvimos que traspasar zonas muy estrechas, a veces prácticamente reptando, porque el techo y el suelo estaban muy próximos.

-¿Qué sintió la primera vez que vio los corredores interiores?
-En ese momento iban conmigo un trabajador y un estudiante. Al tirar el último muro, nos dimos cuenta de que allí había un enorme pasillo de cerca de 30 metros, del que no se veía el fin. En el momento de abrir la puerta y ver aquello, lo único que podíamos decir era: "¡Oh, Dios mío! ¡Oh, Dios mío! ¡Dios mío!". Cuando salí, llamé a mi mujer por teléfono y le dije: "Ya sé lo que voy a hacer el resto de mi vida".

-¿Cómo es la estructura arquitectónica de esta tumba?
-Es una locura. La mayoría de las tumbas en el Valle de los Reyes tienen una entrada estrecha y larga y penetran dentro de la montaña, como agujas. Pero ésta va en todas direcciones. En 1987 habíamos descubierto cinco habitaciones, pero seis años más tarde, cuando hallamos aquel largo corredor en forma de T, la tumba pasó a tener 67 estancias. Cuando volvimos en noviembre de 1995, dimos con otros dos corredores y hoy día tenemos 95 habitaciones. Antes de que acabe este año, creo que encontraremos más de cien. Aún ignoramos el número de enterramientos, pero en el suelo hay fragmentos de sarcófagos, de vendas de momias, de cerámica, jeroglíficos en las paredes y escrituras en los objetos. Todo esto indica que esa tumba fue usada, pero la cuestión es que la mayoría de las cámaras tienen las puertas de 77 centímetros de ancho y los sarcófagos normalmente miden un metro: es imposible que cupieran por las puertas.

-¿Y cómo lo explica?
-Creo que estas cámaras no son los lugares de enterramiento, sino habitaciones en las que se hacían ofrendas y se rezaba. Pero, como la tumba estaba en uso, los enterramientos deben estar en algún sitio. Yo creo que están en un piso inferior. Hemos visto unos corredores que tienen unos 37 grados de desnivel y vamos a empezar a bajarlos. Creo que estos corredores nos llevarán hasta las momias.

-¿Ésta es la tumba más grande de Egipto?
-Ahora mismo ya es la más grande, y también la más rara, porque nunca se había encontrado un mausoleo familiar. Las tumbas, normalmente, estaban hechas para una sola persona. Ramsés II tuvo 50 hijos y más de 40 hijas. Sabemos dónde están enterrados dos de ellos, pero ¿dónde se encuentran los demás? Yo creo que algunos están aquí.

-¿Cómo sabe que ésta es precisamente la tumba de los hijos de Ramsés II?
-Porque en los muros hemos encontrado dibujos de este faraón y de sus hijos con sus nombres. También hay cartuchos con el nombre del hijo mayor del rey, el que fue general de los ejércitos.

-¿La muerte del hijo mayor de Ramsés II tuvo que ver con el Éxodo de los judíos, como se dice en la Biblia?
-No estoy seguro de que eso sea verdad. Algunos egiptólogos creen que, cuando los judíos salieron de Jerusalén, vivía el hijo de Ramsés, pero otros piensan que fue cientos de años antes.

-¿Cómo se explica que los hijos de un faraón estén enterrados en el Valle de los Reyes, donde sólo se enterraba a los faraones?
-Eso es muy raro, pero todo en este mausoleo es muy extraño, completamente diferente a lo encontrado hasta ahora. Esta tumba fue especialmente construida para los hijos de Ramsés II y está, precisamente, a 25 metros de la tumba del faraón.

-Si encuentra las momias, ¿les hará la prueba del ADN?
-Sí. En cuanto empecemos a hallar más fragmentos de momias o momias enteras empezaremos a hacer las pruebas, para determinar, además de si se trata de un hijo de Ramsés II, quién fue su madre: Nefertari, Isis Nofret... Nos gustaría hacer todo tipo de tests médicos para saber de qué murieron y a qué edad.

-¿Y pedirán la prueba del ADN de la momia de Ramsés II?
-Ese análisis ya lo están haciendo un grupo francés y otro americano, así que podremos comparar todas las informaciones.

?¿Cómo se explica que todos los hijos de Ramsés estén ahí? ¿Evidentemente, no se murieron todos a la vez...?
-Ése es un problema que nos lo plantea adicionalmente la decoración de la tumba. Ramsés, que vivió más de 90 años, fue rey durante 67. La decoración de esta tumba es característica de la primera parte de su reinado: lo sabemos porque, antes del año 20 de su reinado, su nombre se escribía como suena, Ramsés, pero a partir de ese año cambió la ortografía y empezaron a escribirlo Ramesu. En esta tumba, el nombre que aparece es Ramsés, así que tengo que datarla en la primera parte de su reinado; pero, evidentemente, en esa época todavía no habían nacido todos sus hijos, así que no sé realmente por qué hizo este mausoleo tan grande. Es un misterio.

-¿Cómo pudieron hacer el complicado rito egipcio de enterramiento? ¿Abrían la tumba, metían la momia, la sellaban y luego la volvían a abrir para cada enterramiento nuevo? ¿Cambiaron los ritos funerarios en este mausoleo?
-Lo ignoro, pero sé que ningún faraón asumió ni en vida ni al morir tantas responsabilidades respecto a sus hijos como Ramsés II. Les colocaba en posiciones altas, en cargos del ejército, en el templo, en todas las áreas. Eran unas personas muy especiales y a su muerte él también les concedió un enterramiento muy especial. Pero no sé decir cómo podían ser los ritos de enterramiento. A lo mejor metían varios a la vez, o fueron enterrados en diferentes sitios y luego les trasladaron aquí al mausoleo...

-¿Qué cambia en la egiptología después de este hallazgo?
-Todavía no tengo esa respuesta. En primer lugar, estamos encontrando miles y miles de cosas en la tumba, aunque todas están rotas, pues la tumba fue saqueada en la antigüedad. Por esta razón, creo que no hallaremos cosas de oro u objetos valiosos. Lo que sí estamos encontrando son inscripciones que nos van a dar mucha información.

-¿Sabremos algo más de la historia de la XIX dinastía?
-Sí, aprenderemos mucho acerca del rey, de sus hijos y de la vida en la corte, pero hasta ahora sólo hemos despejado cuatro de las 95 cámaras, así que tenemos mucho trabajo, por lo menos para los próximos 10 años. Si encontramos más cámaras, lo que yo considero probable, tal vez pasen 15 o 20 años antes de que podamos sacar conclusiones. Esta tumba la tendrán que terminar de excavar los egiptólogos de la próxima generación, porque yo seré demasiado viejo para hacerlo.

-¿Cuál es su plan anual de excavaciones?
-Antes estábamos sólo un mes y medio al año, porque no teníamos más dinero, pero ahora acabamos de recibir de la fundación de la empresa petrolera Amocco 150.000 dólares para los próximos cinco años, así que excavaremos siete meses al año y los otros cinco nos dedicaremos a estudiar lo que vayamos encontrando.

-¿Quiénes forman su equipo?
-Dependiendo de qué estemos haciendo en cada momento, el equipo lo componen unas personas u otras. Hay obreros, egiptólogos, fotógrafos, geógrafos, ingenieros, estudiantes... Tenemos cuatro egipcios, pero también hay chinos, coreanos y estadounidenses.

-¿Qué trabajos están haciendo ahora mismo?
-El restaurador está limpiando y copiando inscripciones de jeroglíficos. Este verano hemos estado haciendo un plano y vigilando las condiciones de la tumba, porque el techo en algunos sitios se encuentra muy deteriorado y tiene peligro de derrumbe. Seguiremos excavando hasta finales de diciembre y desde enero hasta abril.

-¿Desde cuándo trabaja en Egipto?
-Fui por vez primera en 1963, regresé a mi país para graduarme en Yale y luego volví cada año. Desde hace once, vivo allí y para mí es el país más hermoso que existe y el mejor lugar para un arqueólogo.

-Es increíble que, después de tantos años, se sigan encontrando en Egipto cosas importantes en las excavaciones...
-Sí. Cuando Carter entró en la tumba de Tutankhamon, se dijo: "Es lo único que quedaba por descubrir". Pero ya hace 75 años de ese hallazgo y seguimos encontrando cosas... ¡Es fantástico! Yo creo que hay trabajo para varias generaciones de arqueólogos.

-¿Cuándo empezará a publi car su descubrimiento arqueológico?
-Haré una publicación grande a finales de 1997, y luego más o menos una al año, cada una sobre un tema: geología, cerámica, escritura...

-Así que tiene mucho trabajo...
-Para mí, excavar en Egipto no es un trabajo, sino un placer.
Amelia Die

Esta entrevista fue publicada en noviembre de1996, en el número 186 de MUY Interesante

 

 

Etiquetas: Arqueología, Egipto, Esfinges, Pirámides

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