Doctrinas de sabiduría del país de los faraones

Los textos escolares egipcios incluían las Doctrinas de Sabiduría, que hoy definiríamos como manuales de ética práctica.

A. Porlan / S. M.
Estatua cúbica en granito que representa al administrador, arquitecto e instructor Senenmut con Neferure, la hija de Hatshepsut.

Los referidos a la medicina, las matemáticas o la religión son interesantes por anacrónicos. Sin embargo, como comprobará el lector, la utilidad de estos manuales muchas veces milenarios continúa vigente y demuestra la poca distancia que nos separa, en cuanto seres humanos, de aquellos remotísimos antepasados.

- No te burles del ciego, no te rías del enano, no hagas tropezar al lisiado. No te regocijes con la enfermedad del otro ni avergüences en público al que se equivoca.

- No permitas que el rico te soborne para ayudarle a oprimir al pobre.

- Ten cuidado al hablar. Sé prudente. Que cuanto digas tenga interés. Hablar es la tarea más difícil que existe.

- No consientas que los demás lean lo que ellos quieran en tu corazón y, sobre todo, no pierdas jamás tu dignidad. Desconfía de los chismosos. El que guarda un secreto siempre es superior al que lo divulga.

- Las palabras sabias son más escasas que las piedras preciosas. Déjate aconsejar por los sabios, pero también por la gente sencilla. Si lo sabes reconocer, podrás recibir un buen consejo hasta de una esclavita mientras muele el grano.

- Distinguirás al sabio por la amplitud de sus saberes. Pero al hombre honrado sólo por sus acciones.

- El pan de cada día y un corazón contento valen más que una riqueza mal amasada.

- No corras ciegamente en pos de la riqueza ni te quejes de la pobreza. La tempestad se traga el barco del insaciable. En cambio, para el chinchorro del hombre feliz todo viento es favorable.

- Reflexiona antes de dirigirte a un hombre airado. Conserva la calma delante de tus enemigos, inclínate ante el que te ofenda y deja pasar la noche antes de responderle.

- No te vanaglories de lo que sabes. Sé siempre humilde. El que dobla el espinazo no se rompe los riñones.

- El hipócrita es el ser más odiado por los dioses.

Etiquetas: Curiosidades, Egipto, Historia, cultura

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