Arrancan las excavaciones en dos tumbas egipcias de la antigua Tebas

Elena Sanz
Ver galería Esfinges de Egipto

luxorEn 2011, el equipo dirigido por el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Manuel Galán vuelve a Egipto para proseguir los trabajos de excavación del Proyecto Djehuty en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor. Durante esta campaña en la antigua Tebas, que finalizará el 20 de febrero, los investigadores se centrarán en la restauración y consolidación de una cámara sepulcral pintada de 3.500 años de antigüedad descubierta por el equipo de egiptólogos en 2009.

Djehuty fue un escriba real, supervisor del Tesoro y de los trabajos de los artesanos de la reina Hatshepsut, una de las pocas mujeres egipcias que ejerció de faraona en torno al año 1470 a. C. Las pinturas que recubren totalmente el techo y las paredes de esta cámara, con dibujos y jeroglíficos del Libro de los Muertos, maravillaron a los egiptólogos por su valor estético y porque, en aquella época, a comienzos de la dinastía XVIII, no se decoraban las cámaras sepulcrales. En el centro del techo aparece representada la diosa del cielo, Nut, en una preciosa imagen. Asimismo, a la entrada de esta cámara, los arqueólogos hallaron varios pendientes de oro que probablemente pertenecieron a Djehuty o a alguno de sus familiares, ya que datan de comienzos de la dinastía XVIII.

La tumba de Hery

Además de la restauración de la cámara de Djehuty, se iniciarán las excavaciones de la cámara más interna de la vecina tumba de Hery, un miembro de la corte egipcia que vivió unos 50 años antes que el escriba real. La cámara está repleta de tierra casi hasta el techo y, según los científicos, es posible que oculte el acceso a un pozo funerario.

Tanto la tumba de Djehuty como la de Hery, excavadas en la ladera de la colina, tienen las paredes decoradas con inscripciones y escenas en relieve que informan sobre detalles de las vidas de sus propietarios, los cargos administrativos que desempeñaron, los integrantes de sus familias, sus costumbres sociales, creencias religiosas o rituales funerarios.

"La de Hery es una de las pocas tumbas de particulares de comienzos de la dinastía XVIII que conservan su decoración, lo que la convierte en un monumento de gran importancia para comprender mejor la sociedad, las creencias religiosas y el arte de la antigua Tebas", destaca Galán, investigador del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC) y director del proyecto.

 

Etiquetas: Arqueología, Egipto, Historia

COMENTARIOS