Viaje al mundo de los íberos

Javier Flores

Sepulcros

Los íberos incineraban a sus muertos. La cremación del cadáver iba acompañada de la ofrenda de sus pertenencias, que eran arrojadas a la pira funeraria. Las cenizas y los fragmentos óseos sin consumir se recogían ritualmente en una urna que era depositada en una tumba. El esquema social se ve claramente en los cementerios, donde los príncipes se entierran con sus familias y sus clientes de una forma ordenada, y muestran en sus ajuares funerarios artículos de lujo, como los grandes vasos griegos.   Un ejemplo es la cámara sepulcral de Toya descubierto en 1909 por un agricultor quien,  al toparse con una dura piedra mientras estaba arando halló una joya íbera que llevaba a un subterráneo lleno de antiguas vasijas y elementos funerarios. En la imagen el Monumento de Pozo Moro.

La batalla de las Navas de Tolosa

Etiquetas: Historia, Historia de España, Reconquista

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