Zheng He, el almirante chino

El almirante chino Zheng He comandó una gran flota que exploró los mares y se convirtió en uno de los expedicionarios más importantes de la Historia.

El almirante chino Zheng He

 

En la lista de personalidades más importantes del último milenio elaborada por la revista Life, el almirante chino Zheng He ocupa nada menos que la decimocuarta posición, aunque sólo recientemente su biografía ha comenzado a ser estudiada a fondo en Occidente. Y es que los grandes viajes que realizó este navegante le sitúan entre los más importantes exploradores de la Historia.

Entre 1405 y 1430 aproximadamente, Zheng He comandó no menos de siete expediciones a lo que los chinos denominaban “Océano Occidental” y que, en realidad, se refería a diversas regiones de Asia y África. Entre los lugares que visitó la flota del almirante, que según las fuentes chinas estaba compuesta por unos 300 barcos –entre ellos, las descomunales naves del tesoro, utilizadas por los comandantes de la flota, que medían unos 120 metros de largo y 50 de ancho– y 30.000 hombres, se encuentran casi todo el sudeste asiático, Persia, la India, el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y Darwin, al norte de Australia. Se especula, incluso, con que pudo viajar más allá del Cabo de Buena Esperanza. Así parece desprenderse de un mapa realizado en 1457 por el monje y cartógrafo Fra Mauro, que señala que hacia 1420 unas embarcaciones procedentes de la India –un término que a menudo se usaba en Europa para referirse al Oriente en general– se internaron más de 3.000 kilómetros en el Océano Atlántico. Gavin Menzies va incluso más lejos en su libro 1421, en el que sugiere que Zheng He llegó a circunnavegar el planeta y que descubrió América décadas antes de que Colón y Magallanes realizaran sus viajes. Esta hipótesis, sin embargo ha sido poco tenida en cuenta por la mayoría de los historiadores. Sí se han conservado algunos escritos firmados por el propio Zheng He en los que asegura que “hemos viajado más de 50.000 kilómetros por inmensos espacios de agua y nos hemos enfrentado a olas altas como montañas, y hemos llegado a avistar bárbaras regiones muy alejadas mientras nuestras velas continuaban su viaje tan rápidamente como una estrella”.

 

Un hombre de confianza

También parece probado que se trataba de un personaje bien conocido por sus contemporáneos chinos, que ensalzaron sus expediciones hasta el punto de que éstas se cargaron de elementos legendarios. Zheng He, cuyo nombre era en realidad Ma Sambao, era de origen musulmán y descendía de una familia de gobernadores de la provincia de Yunnan, en lo que hoy es Uzbequistán. Cuando el ejército Ming conquistó la región, fue tomado prisionero y castrado. Así, convertido en eunuco, fue llevado ante el emperador, que le puso el nombre de Zheng He. Tras estudiar en el Colegio Imperial, Sambao demostró poseer una impresionante capacidad de organización que le hizo ganarse la confianza del emperador Yongle, el tercero de la dinastía Ming. Desde su puesto, Zheng He consiguió incluso que se potenciase el desarrollo tecnológico naval. Sin embargo, tras la muerte del emperador, los eunucos fueron privados de parte de su influencia. El fin de los viajes de Zheng He y la presión mongola apartaron la atención de China del mar, por lo que se paralizaron todas las exploraciones navales.

Etiquetas: China, Navegación

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