El mejor amigo del caballero

Los perros convivían en las cortes medievales con los señores; de ellos recibían atenciones y cuidados.

Los caballeros medievales y los perros

El perro, el mejor amigo del hombre, también fue el mejor compañero del caballero medieval: se dice que en las Cruzadas los caballeros utilizaban canes para olfatear y seguir rastros.

A veces eran tan valiosos para sus dueños que los vestían con armaduras para que no resultaran heridos en combate.

 

El joven aristócrata que en el castillo del señor local se preparaba para el oficio de caballero tenía que aprender en primer lugar a cuidar de los caballos y los perros.

Y hasta los propios monarcas del medievo se ocuparon concienzudamente de sus manadas de perros.

Durante los primeros siglos de la Edad Media, la cría de estos se centraba en conseguir las principales cualidades para la lucha; lo que se buscaba en las diversas razas caninas era resistencia, capacidad para identificar la caza y agresividad.

Por otra parte, los grandes señores se enorgullecían de poder presentar perros de raza que, para ellos, constituían la prueba de su grandeza y prestigio. Se valoraban los finos y temibles sabuesos.

El perro de compañía aparecería en el nuevo marco de esas casas nacidas con la era del humanismo y el Renacimiento; de pronto, el perro dejó de ser únicamente un miembro del equipo de caballeros para convertirse en un participante más en las diversiones del hogar.

Etiquetas: Anécdotas de la Historia, Edad Media

COMENTARIOS