¿Quién fue el “Mengele nipón”?

Shiro Ishii, el “Mengele nipón”, fue un médico al frente de la Unidad 731, destinada a la experimentación con humanos.

Shiro Ishii
Shiro Ishii

Seguro que te suena el nombre de Josef Mengele. Era conocido como “el ángel de la muerte” y llevó a cabo durante el Tercer Reich nazi espeluznantes experimentos con humanos, la mayoría de ellos gitanos o judíos. Pues bien, tuvo su homólogo japonés.

 

Mengele era un nazi fanático, despiadado y sin escrúpulos. Sus experimentos con humanos hacen dudar de la bondad humana y la compasión, constituyendo un auténtico manual de los horrores que se pueden llegar a cometer con sus semejantes. Este especialista en antropología física y genética tomaba a gemelos, personas con deformidades e incluso bebés, para realizar barbaridades indescriptibles, que iban desde punciones oculares hasta castraciones, amputaciones, pruebas de resistencia, etcétera.

 

Japón, del lado nazi durante la II Guerra Mundial, tampoco se quedó atrás en sus experimentos, sobre todo de la mano de Shiro Ishii, el “Mengele nipón”. Este médico especialista en microbiología nacido en 1892 estaba al frente de la Unidad 731, destinada a la experimentación con humanos y situada en la China ocupada. En él se llevaron a cabo todo tipo de atrocidades con prisioneros chinos: congelaciones, vivisecciones, reimplantaciones de miembros al revés, amputaciones...

 

En total se calcula que unas 10.000 personas fueron utilizadas en los sádicos experimentos del deleznable Shiro Ishii, entre los que se incluían niños y mujeres, por supuesto. Incluso llegaron a realizar pruebas de cólera, peste bubónica y ántrax entre los campesinos para observar la evolución de las enfermedades.

 

Desgraciadamente, tras la derrota del país asiático en la guerra, Ishii salió de rositas. El doctor japonés obtuvo la inmunidad a cambio de proporcionar información que había recopilado a lo largo de los años, de modo que ni siquiera fue juzgado por sus terribles crímenes.

 

Eso sí, parece que tras años de barbarie al servicio de la milicia japonesa, después se rehabilitó de alguna manera. En los años sucesivos abriría una clínica en la que atendió a sus pacientes gratuitamente, llegando incluso a convertirse al cristianismo. Murió el 9 de octubre de 1959 en Tokio.

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