¿Qué hizo Franco los tres días antes del golpe?

Franco pasó revista a los oficiales de las guarniciones de la isla canaria de Tenerife el 17 de julio de 1936.

Stanbrook

Entre el 15 y el 17 de julio de 1936 llegaron a los líderes sublevados mensajes en clave que indicaban que el golpe comenzaría en Melilla: "El 17 a las 17".

A partir de ese momento, se debían producir una serie de levantamientos en cadena.

Ante esta situación, el futuro generalísimo Franco comenzó su camino desde las Islas Canarias hacia el protectorado español de Marruecos.

Franco se encontraba vigilado por los oficiales leales a la República y el problema residía en dar con la excusa para que el general dejara su puesto en Tenerife y viajara a Las Palmas de Gran Canaria, donde desde el 12 de julio lo esperaba el hidroavión Dragón Rapide.

El fallecimiento del general Amadeo Balmes, comandante de Las Palmas, el 16 de julio proporcionó la coartada perfecta.

El Gobierno encomendó a Franco la presidencia de la misa funeral de la investigación de la muerte del general Balmes de un disparo en el estómago cuando manipulaba su arma.

Franco viajó con su mujer y su hija a Las Palmas el 17 de julio para asistir al funeral y se hospedó en el Hotel Madrid, con el bigote afeitado y vestido de civil.

Esa misma noche voló con su familia hasta Casablanca y, a las tres de la mañana del 18 de julio, recibieron la noticia de la sublevación en el norte de África.

El 19 de julio, el general Franco desembarcaba en el aeródromo militar de Tetuán.

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