¿Para qué servían los fosos de los castillos?

La trinchera excavada y llena de agua alrededor de un castillo tenía un propósito fundamentalmente defensivo.

Luis Otero
¿Para qué servían los fosos de los castillos?

 

La trinchera excavada y llena de agua alrededor de un castillo tenía un propósito fundamentalmente defensivo.

 

Su misión principal era proteger la base del edificio de los alcances de la artillería enemiga e impedir que las máquinas de asalto accedieran a los muros. Sin embargo, estudios recientes revelan que estos fosos cumplían además otras funciones.

 

Por un lado, la arqueóloga de la Universidad de Gales Penny Dransart halló pruebas en el castillo escocés de Fetternear House, que data del siglo XIII, de que sus habitantes mantenían el canal de agua extraordinariamente limpio.

 

Por ello, esta experta británica sugiere que “el foso tenía un valor simbólico, era una alegoría arquitectónica de la virtud y la salvación, además de impedir el paso a los animales salvajes”.

 


En cambio, un estudio realizado en Corea por arqueólogos que excavaron las ruinas del Palacio Weolseong –activo entre los siglos I a. C. y el X–, apunta un propósito contrario.

 

Por el análisis de los restos, el jefe de la investigación Dong Hoon Shin deduce que los habitantes de la fortaleza contaban con retretes y baños cuyas aguas vertían al foso. Esto, aunque eficaz para disuadir a posibles invasores, les causaba “numerosos problemas de infecciones, malos olores y mosquitos”.

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