¿Cuántas veces se enamoró Carlos V?

A diferencia de otros reyes, Carlos I estaba profundamente enamorado de su esposa.

Vanesa Cortijo
Carlos V

Carlos I de España y V de Alemania, se puede decir que es el monarca "de moda" debido a la serie de televisión. A día de hoy se está dando a conocer uno de los monarcas más importantes de la historia, debido al gran imperio que obtuvo como legado de sus abuelos (los Reyes Católicos y el Emperador Maximiliano I).

A diferencia de otros reyes, Carlos I estaba profundamente enamorado de su esposa, la Emperatriz Isabel de Portugal (nieta de los RRCC). La muerte de su esposa, fue el peor golpe que sufrió en su vida y del que veremos que nunca se recuperaría.

Antes de morir, la emperatriz ordenó que no fuera embalsamada y su cuerpo fuera llevado a Granada. Su hijo Felipe (heredero de la corona como Felipe II), fue uno de los que acompañó a su madre en el cortejo fúnebre y a la llegada tuvo que reconocer el cuerpo. Al abrir el féretro con el cuerpo putrefacto, su hijo se desmayó, la imagen no se le borraría nunca de la cabeza. 

A parte de su hijo, otro de los miembros que acompañó el cortejo fue Francisco de Borja (más adelante se le conocerá como San Francisco de Borja). Se dice que este Duque estaba enamorado de la emperatriz, y que al ver el cuerpo de su amada exclamó una frase que haría historia: "No puedo jurar que esta sea la emperatriz, pero si juro que es su cadáver el que aquí ponemos (...) Y también juro que no he de servir nunca más a señor que se me pueda morir". Fue tal el trauma que dejó todo e ingresó en la orden de los Jesuitas.

El emperador, desde ese suceso no volvió a ser el mismo, tanto que vistió el luto con sus 39 años y no se lo quitó hasta su muerte. Sólo se le conoce un desliz con una mujer en 1546 llamada Bárbara Blomberg (siete años después del fallecimiento de su única esposa), de este desliz nacería Juan de Austria, al cual el emperador lo reconocería como hijo suyo en su lecho de muerte.

En 1555 abdicó en su hijo Felipe, convirtiéndose en Felipe II. El emperador, pese a ese desliz, siguió con su vida monjil y terminó retirándose al conocido Monasterio de Yuste, acompañado por la orden de los Jerónimos, quienes guiaron espiritualmente al monarca en sus últimos días. 

 

Finalmente el 21 de septiembre de 1558 falleció de paludismo tras muchos meses de agonía y fiebres, esta enfermedad fue causada por la picadura de un mosquito proveniente de las aguas estancadas de uno de los estanques construidos por el experto ingeniero hidrográfico Torriani.

El monarca tardó 19 años en poder reunirse con su única amada, murió contento al saber que su hijo seguiría con su legado y abrazado al único recuerdo que tenía de la emperatriz, su cruz de marfil.

Vanesa Cortijo escribe en el blog Laquesabe

Etiquetas: Reyes de España
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